Por José Miguel Fraguela //
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Visto lo acontecido el pasado viernes, parece evidente que la pelota de los derechos audiovisuales del fútbol está ahora en el tejado de Gobierno, tras la petición conjunta que le ha hecho llegar la RFEF y la Liga.
El pasado viernes dábamos cuenta en IUSPORT de un hecho insólito en el reciente fútbol español: la puesta en común de la RFEF y la Liga en un asunto capital, nada más y nada menos que el futuro de la Liga profesional española.
Lo que parecía imposible se ha conseguido, al menos de momento. La RFEF y la Liga alcanzaron el viernes un principio de acuerdo que remitieron inmediatamente al Gobierno, instándole a que cuanto antes promulgue un real decreto-ley que regule la venta centralizada de los derechos audiovisuales del fútbol.
Era el argumento que necesitaba Miguel Cardenal para desbloquear el asunto en el Ministerio de Economía y Competitividad, que dirige Luis de Guindos, y en el de Hacienda, que lleva Cristóbal Montoro, departamentos que han puesto hasta ahora varios reparos.
Lo que sí tienen claro en la Liga es que en ningún caso debe tramitarse como ley ordinaria, pues, a pesar de que el nuevo contrato centralizado no surtirá efecto hasta 2016, las negociaciones para definir el modelo, que no se olvide, RFEF y Liga aun no lo han cerrado, y para convocar el concurso, no pueden demorarse ni una semana más.
En el comunicado conjunto difundido, RFEF y Liga, con el consenso también de la AFE, manifestaban “la necesidad de poner en marcha un modelo de venta centralizada, de reparto equitativo y de solidaridad con el fútbol aficionado de los derechos audiovisuales de las competiciones de Liga de Primera y Segunda División a través de un Real Decreto Ley que invitamos a aprobar, con carácter urgente, al Gobierno de la Nación”, y solicitan “al Gobierno de la Nación que en el texto de dicha regulación se establezcan los mecanismos que garanticen el papel que en esta materia deben representar la RFEF, la LFP, los clubes/SADs y la AFE, para el mejor funcionamiento de dicho modelo”.
A la vista de este acuerdo, horas le faltan a Miguel Cardenal para concentrar todos sus esfuerzos e influencias ante el Gobierno para acceder a lo solicitado, sorteando los obstáculos que se ha encontrado por el camino desde que en noviembre pasado llegara a un principio de acuerdo con la Liga sobre el asunto. Reparos que ha desgranado en IUSPORT José Carlos Páez Romero y cuya lectura recomendamos.
Pero ahora Cardenal puede sentirse fuerte ante el Gobierno: viene solicitado de forma conjunta por Federación y Liga, y con el apoyo de AFE.
Es la cotización de la Liga la que está en juego, en esto coinciden todos. Esperemos que el Gobierno también.
Y no estaría mal que el Gobierno un poco más ambicioso y extendiera la regulación de la venta de de los derechos audiovisuales al conjunto de los deportes, si bien somos conscientes de que la urgencia del fútbol no la padecen las otras modalidades, por lo cual podría acometerse esta última parte a través de una ley ordinaria.
