Por José Carlos Páez Romero //

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El Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RETJ) establece que, por regla general, todo jugador inscrito en un club se obliga a responder afirmativamente a la convocatoria para formar parte de uno de los equipos representativos de la asociación del país cuya nacionalidad ostenta.

 

Sin embargo, como contrapeso a la mencionada obligación de responder afirmativamente a una convocatoria, existe una vía de escape que está disponible única y exclusivamente para el jugador, que es quien tiene derecho a renunciar a representar a su equipo nacional.

 

De modo que si Ribéry no deseara ser convocado para uno o varios partidos o durante un determinado período de tiempo, no tiene más que informar por escrito de su intención a la Fédération Française de Football (FFF) antes de ser convocado. Para ello, antes de ser convocado, Ribéry debe enviar una declaración por escrito comunicando a la FFF su renuncia. No obstante, no se trata en ningún caso de una renuncia definitiva a participar con una selección, o al menos no está previsto que produzca estos efectos, aunque lo habitual, como todos sabemos, es que cuando un jugador, ya veterano, manifiesta su voluntad de dejar de competir con su selección, el seleccionador simplemente deja de convocarlo.

 

Por tanto, a Ribéry le bastaría informar por escrito a la FFF de no ser llamado por su selección pero en cualquier caso antes de la efectiva convocatoria.

 

Sin embargo, efectivamente, tal y como afirma Platini, no acudir a la convocatoria sin haber comunicado previamente el deseo de no ser convocado constituye una violación de la obligación de todo jugador de responder afirmativamente a la convocatoria.  

 

En cuanto a las posibles sanciones, a las que también se refiere Platini, las medidas disciplinarias previstas en relación con la normativa sobre la liberación de jugadores por parte de los clubes para su participación en encuentros con las selecciones nacionales consisten en sanciones bien al club, si rehúsa liberar a un jugador, bien al jugador o a la asociación si el jugador se reincorpora a la disciplina de su equipo con retraso en más de una ocasión.

 

Así las cosas, lo más probable es que si Ribéry no quiere acudir a la llamada de su selección, no lo haga, incluso si no ha comunicado su renuncia previa por escrito, como está previsto. Para ello basta que alegue que no se encuentra bien anímicamente, por ejemplo. Probablemente, la única consecuencia sea que los servicios médicos de las FFF pedirán que someta a un examen médico.

 

En cualquier caso, es improbable que sea sancionado. Y si así es, la sanción no pasará de una advertencia o reprensión.

 

José Carlos Páez Romero
Abogado y exasesor jurídico de FIFA

 

 

Por IUSPORT

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