Por Luis Cazorla //
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Hemos conocido estos días que la aseguradora Allianz ha suscrito como consecuencia de un aumento de capital social, algo más del 8% del capital social del Bayern Munich, lo que supone una inyección económica de 110 de millones de euros e incluir entre el accionariado del Club a la aseguradora que se une, entre otros ilustres accionistas, a Audi y Adidas.
La noticia sirve para reflexionar sobre la pretendida desventaja competitiva que supone para clubes europeos, por ejemplo, el Bayern, que Clubes españoles como el Athletic o el Osasuna (no sólo Madrid y Barcelona), no adopten forma jurídica de SAD: me refiero a la cuestión del expediente por ayudas de estado que la Comisión ha incoado y en el que me he detenido aquí.
Ciertamente, el mantenimiento de la forma simplemente asociativa como estructura de un Club de Fútbol puede implicar determinadas ventajas fiscales (o no, habría que analizar con detenimiento el tratamiento fiscal de unas figuras y otras), pero lo que desde luego permiten los tipos societarios mercantiles capitalistas es acudir a sistemas de financiación y obtención de recursos que en el caso de los clubes con forma de asociación no resulta posible: el recurso al capital de los accionistas, por ejemplo. ¿Se imaginan un Real Madrid o Barcelona con un capital social integrado por algunas de las principales IBEX 35 de nuestro país?
Me parece que afirmar que una forma asociativa implica una ventaja competitiva frente a los tipos sociales mercantiles por razón de su tratamiento fiscal diferenciado puede resultar un análisis apresurado. Piénsese, por ejemplo, en el distinto régimen de responsabilidad de sus administradores/gestores al que ya me he referido aquí y en el que me detendré en ulteriores posts. ¿Cuál de ellos es más ventajoso? Pues eso.
NOTA.- Publicado en http://luiscazorla.com
