Por Ramón Fuentes //
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Lo cierto es que el conflicto abierto entre Sergio Ramos y el Real Madrid se ha ido enquistando estos últimos días. Hasta el punto de que, a día de hoy, las posturas más lejos que nunca. Pero nunca hasta el punto de que esto pueda suponer una marcha inmediata de Sergio Ramos del Real Madrid. Hay muchos elementos que lo impiden, empezando por su clausula de rescisión, actualmente tasada en 200 millones de euros.
Pero conviene explicar todo paso por paso. Esta situación no es nueva. Viene ya de lejos y aquí en IUSPORT os la hemos venido contando con detalle. Todo parte de las exigencias del sevillano a la hora de una renovación de contrato. Ya el pasado 18 de diciembre contamos que las negociaciones estaban paralizadas y que el punto de partida en el entorno del defensa madridista partía desde un mínimo de ocho millones. Más cuando el francés Benzema renovó el verano pasado mejorando en casi 2,5 millones de euros su ficha, pasando de ganar 4,5 a los 7 que percibe actualmente. Pero sobre todo, esa cantidad que ha reclamado siempre el sevillano parte en lo que hemos llamado al teoría del 70% y que ya contamos con detalle en IUSPORT el pasado 23 de enero.
Sergio Ramos lo tiene claro. El considera que, después de Cristiano Ronaldo, es el jugador con más peso dentro del equipo. No sólo por su contribución la temporada pasada a la consecución de la Décima, también por el protagonismo que adquiere llevando incluso los galones de la capitanía. Si al portugués se le aumentó en su momento un 70% su contrato pasando de cobrar 10 a 17 millones de euros netos por temporada, el club considerar un gesto similar con él. Si partimos que actualmente está en torno a los seis millones de euros netos, esta subida del 70% implicaría un contrato de 10 millones de euros netos por temporada lo que supondría al club 20 millones de euros por temporada. No olvidemos que los clubes asumen la parte de tributación de los contratos de los jugadores.
Y esta es la postura que viene defendiendo desde entonces Sergio Ramos a quien todavía le restan dos años de contrato en el Real Madrid, concretamente hasta junio del 2017. Entonces el jugador tendrá 31 años de edad y podría irse libre a cualquier club del mundo.
La postura del Real Madrid
Analizada la postura del jugador, llega el momento de contar lo que piensa el club. El Real Madrid por supuesto quiere renovar al defensa andaluz pero de momento no parece mover ficha por dos motivos. Lo primero tiene que ver con el entorno del jugador que consideran no le está haciendo ningún bien al internacional español. Y lo segundo porque, considerando que quedan dos años de contrato, entienden que hay tiempo suficiente para hablar de la renovación del jugador, pero nunca en los términos que exige el jugador. La cifra de 10 millones de euros la tildan de inaceptable para un jugador de su edad. Si Sergio Ramos tuviera cuatro o cinco años menos posiblemente no habría dudas sobre renovar atendiendo los deseos del jugador, al que dentro del propio club consideran como clave.
Un enfado que acaba en calentón
Las informaciones aparecidas la semana pasada y que situaban al jugador en la orbita de un precandidato a las elecciones del Fútbol Club Barcelona ha agravado aún más el distanciamiento entre las partes. Primero con el enfado del jugador porque el club no saliera a desmentir estos rumores, situación que no acaban de entender en el club. Si alguien tiene que salir a desmentir debe ser el jugador o su entorno, pero nunca el Real Madrid.
Y segundo, y lo más preocupante se producía este pasado fin de semana cuando el jugador, en pleno calentón, dejó caer en un círculo restringido la posibilidad de quererse marchar ya del Real Madrid. Y en medio de toda esta vorágine aparece el Manchester United que, aprovechando las intenciones de Real Madrid por David De Gea, deja caer el nombre de Sergio como moneda de trueque.
La situación a día de hoy es la siguiente. Ahora hay que esperar que todo se calme que las aguas vuelvan a su cauce para poder analizarlo con detalle. Eso si hay cosas innegociables. Sergio Ramos jamás se marchará al Barcelona. El día que abandone el Real Madrid será para irse fuera de España. Y no parece que vaya a producirse esta temporada, más teniendo en cuenta la clausula de 200 millones del jugador. Aún en el hipotético caso de que el club tasara la operación en 50 millones, el club que firmara cinco temporadas al jugador debería considerar que Sergio Ramos le costaría 30 millones de euros al año. Diez que corresponden al costo anual de la clausula más otros 20 brutos por el contrato del jugador.
Y todas estas variables las maneja el club que posiblemente se siente con el jugador una vez acabe la tempestad. Pero si lo hace posiblemente exigirá una total confidencialidad. Y aquí el entorno del jugador tiene mucho que decir.
