Por Ramón Fuentes //

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Hoy quiero hacer un hueco para hablar de la renovación de Sergio Ramos. Creo, sin duda alguna una, que se trata del mejor fichaje del Real Madrid de esta temporada.

El mejor fichaje por varias cosas. Primero por su peso e influencia dentro del equipo y vestuario. Renovar a Sergio Ramos es un gesto evidente para el resto de compañeros además de que supone un gesto claro en favor del gran capitán actualmente del vestuario madridista. Haber perdido a Sergio supondría haber dejado desnudo al primer equipo blanco. Se quedarían sin aquel jugador capaz de partirse la cara cuando es necesario y con quien sea necesario. Este es Sergio Ramos y seguro que el vestuario madridista debe estar celebrándolo. Esta claro que del rendimiento deportivo del sevillano no hablamos.  

En segundo lugar porque económicamente, y pese a quien pueda pensarlo, es una gran operación para el Real Madrid. ¿Qué habría pasado de haberse ido? En ese caso el Real Madrid debería haber buscado un buen central en el mercado, algo que no es nada fácil, y en caso de encontrarlo, seguro que la ficha habría sido alta a lo que habría que sumar el coste de la operación.

 

Y no creo que me equivoque mucho si, entre una cosa y otra, la operación no acabaría ascendiendo a los 33 millones netos que le va a suponer este retoque de contrato al Real Madrid. Seis millones responden a los tres millones de más que va a recibir en las dos temporadas que le restan, a lo que debemos sumar los 27 millones de las tres temporadas siguientes hasta el 2020, fecha de finalización de este nuevo contrato.

 

Sólo barajando un caso hipotético, el mero fichaje de un nuevo central le habría supuesto este desembolso al conjunto blanco. Sin contar, insisto, con la ficha posterior. Además quien viniera debería demostrar el mismo potencial y rendimiento que Sergio Ramos, algo nada fácil.

 

Una vez más, si bien está vez ha tensado demasiado la cuerda, Florentino Pérez ha sabido manejar perfectamente los tiempos. Una vez tuvo claro que no podía permitir dejar marchar al sevillano, el ha trazado una línea de trabajo que tendrá su colofón el próximo lunes rubricando un acuerdo que está firmado desde hace una semana. Lo que tendrá lugar la próxima semana en el Santiago Bernabéu es la escenificación de algo cerrado y más que cerrado desde hace días. Pero las partes, a diferencia de lo sucedido antes de las vacaciones del jugador, han mantenido el silencio necesario hasta que ayer se hizo oficial.

De esta forma también el madridismo, más tras la marcha de Iker Casillas, necesitaba un ídolo nacional. Y este no podía ser otro que el primer fichaje nacional de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid: Sergio Ramos.

Por IUSPORT

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