Por Ramón Fuentes //

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Continúa la batalla del Fútbol Club Barcelona contra la FIFA por la posibilidad de inscribir al turco Arda Turan en lugar del lesionado Rafinha pese a estar en vigor la sanción que prohíbe al equipo catalán inscribir jugadores hasta el próximo 4 de enero, fecha oficial de la apertura de mercado de invierno en España. Ya hace unas semanas abordamos en IUSPORT la tesis acerca de dicha sanción y la posibilidad de que, una vez cumplido el pasado mercado veraniego donde no pudieron fichar, se consideraba que el castigo estaba cumplido o si, por el contrario, la sanción no finaliza con la segunda ventana de transferencias sino que abarca hasta que finaliza el período consiguiente a la misma. Es decir, hasta el citado 4 de enero cuando se abre la siguiente ventana de fichajes en el mundo FIFA.

 

Pero este farragoso asunto no finaliza aquí sino que adquiere más relevancia si tenemos en cuenta que la petición del Barcelona de inscribir al turco en lugar de Rafinha se debe a una excepcionalidad que establece el Reglamento de la Federación Española de Fútbol. Es decir, no es una norma FIFA sino que es una normativa exclusiva para nuestro país. Textualmente, tal y como recoge el punto cuarto del citado reglamento, “fuera de los períodos que prevé el punto anterior, podrá “excepcionalmente” (conviene tener en cuenta esta expresión) autorizarse la expedición de licencias en dos situaciones”. Y es en la segunda donde ellas donde recoge “cuando un jugador cause baja por enfermedad o lesión que lleve consigo un período de inactividad por tiempo superior a cinco meses, ello siempre y cuando la inscripción no requiera la expedición de un certificado de transferencia internacional”.

 

Y es aquí donde está la clave y el carácter excepcional de esta normativa exclusiva en el Reglamento español. Arda Turan, en caso de ser inscrito, sería sólo para disputar la Liga y las primeras rondas de Copa del Rey, las dos competiciones nacionales. Nunca podría participar en ninguna competición internacional. Ni en la fase de grupos de la Liga de Campeones ni el Mundialito previsto para diciembre. Estas dos requieren el transfer internacional FIFA y este es imposible hasta el próximo mes de enero.

 

El Barcelona no ha solicitado a la RFEF inscribir al jugador

 

A partir de entonces el Barcelona empezó a mover sus tentáculos legales, a consultar a las partes, empezando por la Federación Española de Fútbol quien, a su vez, trasladó la consulta a la propia FIFA. La respuesta a esta misiva de la RFEF por parte del organismo internacional fue aún más ambigua. Más o menos venía a decir que FIFA “no contempla dentro de su reglamento que un futbolista pueda ser sustituido en caso de lesión de larga duración”. Luego al no contemplarlo, “entienden que la Federación Española no puede proceder a su sustitución”. Pero, hete aquí, que dicha circular acaba con la apostilla de que este argumento es “sólo una opinión y no resulta vinculante”.

 

Esto explica la insistencia desde entonces del Fútbol Club Barcelona de pedir una aclaración más concreta a FIFA acerca de esta situación. Respuesta que no se ha producido y que ha llevado a la decisión adoptada ayer de recurrir la decisión ante el Comité de Apelación de FIFA y, llegado el caso, ante el propio TAS.

 

Un recurso que presenta varios inconvenientes. El primero de todo es que formalmente, a día de hoy, el conjunto azulgrana no ha solicitado formalmente la inscripción del jugador turco a la RFEF. Algo que podría echar por tierra el argumentario del equipo blaugrana. Como se explica su insistencia cuando ni siquiera lo has reclamada a la asociación nacional correspondiente. De hecho la Federación tampoco tiene notificación alguna de esta línea de defensa adoptada ayer en la Junta directiva del Fútbol Club Barcelona.

 

Y segundo, y también importante, los plazos de ejecución. Partiendo de que primero debe pasar por el Comité de Apelación de FIFA antes de terminar en el TAS; estamos manejando que podría haber una resolución como pronto a finales de noviembre o principios de diciembre, en el mejor de los casos. Es decir apenas un mes antes de la finalización de la sanción FIFA. Y considerando también que dieran la razón al equipo azulgrana, sólo adelantaría unas semanas la incorporación de Arda Turan cuando precisamente el Barcelona disputa menos partidos ese mes de competición oficial por tener la cita en el Mundial de Clubes. Lo único positivo de todo es que, en caso de dar la razón a la entidad azulgrana, sería un precedente importantísimo para futuras situaciones similares.

 

La clave está, como decíamos al principio, en la interpretación. Es decir, ¿tiene potestad FIFA sobre una normativa exclusiva de una Asociación dependiente de ella? ¿Puede incluso legislar sobre reglamentos propios de las Federaciones nacionales?

 

¿Y si UEFA sancionara hoy al Barcelona otra vez por la presencia de banderas esteladas?

 

Debemos partir de la sanción de 30000 euros que la propia UEFA impuso al Barcelona por la presencia de esteladas y de gritos a favor de la independencia en el transcurso de la final de la Champion de la temporada pasada. Si bien el equipo catalán quiso argumentar que se trataba de un ejercicio de libertad, desde el máximo organismo europeo de fútbol no lo entendieron así.

 

Pues bien existe la posibilidad de que hoy jueves, fecha prevista para la reunión de la Comisión de Disciplina de UEFA, esta pudiera volver a sancionar al Barcelona por hechos casi idénticos que se habrían producido en el segundo partido de la fase de grupos disputado el pasado 29 de septiembre en el Camp Nou entre el equipo azulgrana y el Bayern Leverkusen.

 

Ese día no sólo volvieron a existir una presencia masiva de estas banderas, además se habría pitado el himno de la Liga de Campeones, algo que está prohibido según recoge el propio reglamento de UEFA. En caso de ser así, y dada la reincidencia, no sería extraño que UEFA decidiera volver a sancionar al club azulgrana. Lo normal es que fuera con una nueva multa económica pero tampoco debemos descartar, dada una posible reincidencia, que incluso llevara consigo un cierre parcial del estadio azulgrana.

Por IUSPORT

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