Por Ramón Fuentes //

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Este Atlético de Madrid – Barcelona disputado en el Vicente Calderón nos deja, al margen de la victoria azulgrana, una gran pregunta. ¿Cuando las manos deben ser sancionadas? ¿Qué criterio hay para considerar una mano como involuntaria? Porque en el estadio rojiblanco no en una ocasión, ni en dos, sino hasta en cuatro acciones se produjeron situaciones que le podrían considerarse como manos voluntarias, pero ninguna de ellas fue señalada por el colegiado Matéu Lahoz.

 

Tantas situaciones, al margen de la propia polémica en el momento que se producen, generan o dan pie a un debate. Porque no son sancionables todas las acciones donde el jugador rival golpea el balón con la mano. En el Vicente Calderón asistimos a un amplio repertorio de jugadas.  Primero Jiménez a ras de césped, el propio central rojiblanco repetía minutos después en evitando un pase. Ya en la segunda parte Godín toco con la mano un balón que iba dentro de la portería y minutos después era el azulgrana Mascherano quien protagonizaba otra nueva acción con la mano como protagonista. Cuatro posibles manos y ninguna se sancionó. ¿Se equivoco Matéu Lahoz? ¿No aplico correctamente el reglamento?

 

Ajustándonos literalmente a la norma de la International Board, podríamos incluso asegurar que el colegiado acertó en todas. Ninguna de ellas era mano voluntaria. Falta leer la circular que este mismo año han enviado el Comité Técnico de Árbitros a todos sus colegiados. Para empezar comienza definiendo como manos aquellas que «son deliberadas y tienden a dañar los intereses del adversario». Y parece claro viendo las imágenes que ninguna de las cuatro se pueden considerar así. Ni las dos de Giménez, tampoco la de Godin, ni la ultima de Mascherano. Es más, la propia circular añade que, dentro de esta intención clara, se deberá amonestar al jugador «cuando evite el pase a un adversario, marque un gol al adversario o lo intente y cuando la mano intercepte un balón que vaya en dirección de portería», expulsando al jugador en aquellas situación en las que mediante el uso de «las manos  de forma deliberada evite un gol de un adversario».

 

Todas las manos están consideradas como «Accidentales»

 

Y la clave llega cuando llegamos a la segunda parte del texto donde deja claro que no «se considerará mano deliberada cuando el jugador juega el balón de manera accidental, si el balón procede de un rebote de la pierna o del mismo cuerpo del mismo jugador que lo disputa».

 

La pregunta que surge entonces es: ¿Cómo deben considerarse las acciones del Vicente Calderón?. Pues todas ellas pueden considerarse como accidentales. Y en el caso de la primera de Giménez, existe además una correo reciente del propio presidente del Comité Técnico de Árbitros, Vitoriano Sánchez Arminio, donde recordaba a sus árbitros que «las manos apoyadas en el suelo carecen de intención alguna de jugar al balón, principio fundamental para sancionar una acción». No solo eso, el propio presidente del CTA instaba a sus árbitros a que «sigan en la misma línea».

 

Luego parece claro que la primera mano de Giménez al tirarse al suelo nunca debió sancionarse como pena máxima, tal y como actuó el colegiado Matéu Lahoz. Igual de claro está la mano de Godin en la clara ocasión de Neymar dentro del área. En ningún momento tiene intención alguna de golpear a la pelota, luego entra dentro del acciones como «accidentales» a las que se refiere la circular arbitral. Lo mismo en la jugada del azulgrana Mascherano.

 

UEFA plantea ciertas dudas en las acciones donde están los brazos extendidos

 

La duda, si es que existe, están en el centro desviado con la mano por Jiménez. Ajustándonos a la circular, también debería ser tratada dentro del capítulo de accidentales, pero aquí existe una cierta duda y que de hecho acaba de ser tratado en la última concentración del grupo de árbitros de élite de UEFA donde hay cuatro colegiados españoles: Velasco Carballo, Undiano Mallenco, Fernández Borbalan y el propio Matéu Lahoz.

 

Allí si se hablo que aquellas acciones donde los jugadores se lanzan para evitar un pase con las brazos extendidos si puede llegar a ser considerado como penalti dado que con ese brazo se tapa una posible vía de pase. Pero tampoco se ha adoptado un criterio claro. Y estamos hablando del máximo organismo del arbitraje europeo. Allí se reunieron los árbitros elegidos para pitar esta temporada la Champions League, Liga Europa y los partidos de clasificación para la Eurocopa.

 

Las dudas seguirán existiendo

 

Parece pues claro que, aunque pueda parecer sorprendente e inaudito, no fueron mano ningunas de las cuatro acciones que se produjeron en el Vicente Calderón. Todas pueden ser consideradas como involuntarias o accidentales. Como así hizo Matéu Lahoz. Pero de poco posiblemente servirán estas explicaciones, aclaraciones, circulares. Llegara la próxima jornada y volverán a surgir las mismas preguntas. Eso si la literalidad no deja lugar a dudas, luego otra cosa es cuando el balón está en juego. De momento sí parece claro que el estamento arbitral lo tiene claro, por los menos Matéu Lahoz.

Por IUSPORT

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