Por Ramón Fuentes //
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Sin duda, tenemos que estar muy pendientes de la decisión que adopte en su momento el TAS respecto a las manifestaciones de tinte político que se están produciendo últimamente en el Estadio del Camp Nou. Especialmente este último encuentro celebrado el pasado martes ante el BATE Borisov.
La decisión que salga de esa reunión de la última instancia judicial del deporte puede provocar una auténtico terremoto en la actual normativa UEFA. Porque debemos tener claro que la postura del máximo organismo del fútbol europeo de no sancionar de momento al Fútbol Club Barcelona responde sólo a un objetivo: a poder conocer dicha disposición del Tribunal Suizo.
Ahora mismo está en juego la normativa disciplinaria que rige las dos grandes competiciones de clubes de UEFA, La Liga de Campeones y la Liga Europa; además de la Eurocopa de Naciones de selecciones o el resto de torneos tanto en el fútbol masculino como femenino que se celebran bajo el paraguas de la asociación europea de fútbol.
El Fútbol Club Barcelona ha puesto ha lanzado un órdago encima de la mesa. ¿Hasta que punto puede una asociación privada organizadora de un torneo privado impedir cualquier manifestación pacífica y de libre expresión dentro de un estadio? ¿Hasta que punto puede impedir un club que un aficionado se exprese libremente dentro de un recinto?
Hasta ahora parece claro que esas dudas no existían, pero todo esto ha cambiado en las últimas semanas y esto ha derivado en la situación de tensa espera en la que se encuentra la UEFA. Todo queda pendiente de ese ansiado dictamen del TAS donde determine los límites disciplinarios y de libertad de expresión dentro un estadio así como los límites de control de la entidad organizadora del torneo.
Así pues nos encontramos ante una situación en cierto modo surrealista considerando que el “independentismo catalán” puede condicionar y marcar el futuro de la normativa UEFA. Hasta ahora, y como hemos venido contando en ISUPORT, está claro que el Artículo 16 del Código Disciplinario de UEFA deja claro que está totalmente prohibido y será sancionado cualquier manifestación de carácter político dentro de un estadio en cualquiera de las competiciones UEFA. También los pitos al himnos de la competición.
Pero esto ahora mismo está en el aire, a expensas de un juicio sumarísimo del TAS. Eso explica el alarde de cierta “prepotencia” manifestado el pasado miércoles en el Camp Nou y que la UEFA de momento no quiera mover ficha. No sólo con el equipo azulgrana incluso hay otros equipos como el Manchester City a quien se le abrió un expediente por pitar el himno de la Liga de Campeones y todavía no hay dictamen al respecto.
Luego ahora mismo podríamos encontrarnos en los dos próximos meses con dos escenarios. El primero supondría que el TAS apoyara la tesis azulgrana y la UEFA se viera obligado a modificar su normativa permitiendo este tipo de manifestaciones o similares, siempre que no atenten a la libertad de expresión. Habría que ver donde se establece del límite.
Pero luego está la otra opción que pasaría porque el Tribunal Suizo respaldara la tesis de UEFA, respaldando o considerado legal la normativa actualmente vigente. Y, en ese caso, el Fútbol Club Barcelona puede encontrarse con un serio problema. En caso de que UEFA hubiera estado archivando lo sucedido el pasado martes en el Camp Nou así como el resto de manifestaciones similares en futuros partidos que se disputen en el estadio azulgrana previos a esta decisión; entonces las posibles sanciones podrían ser muy duras. Como ya comentamos aquí en IUSPORT, la primera podría pasar por el cierre total del Camp Nou y de ahí derivar, en caso de reincidencia, en dar por perdido el encuentro, la deducción de puntos e incluso la expulsión de la competición.
Veremos que sucede. Pero estamos ante un momento crucial. Sería curioso que el movimiento a favor de la independencia catalana cambiara todas las normas de comportamiento vigentes en UEFA.
