Javier González Cancho, presidente de la Federación Española de Rugby, ha enviado un comunicado este lunes en el que da cuenta de su dimisión después de 21 meses al frente del organismo.
El trasfondo lo constituyen, como es habitual, los problemas económicos. En este contexto, se le imputa no haber dado cumplimiento a los planes de viabilidad, estimándose que tiene una deuda acumulada de más de un millón de euros, según afirma Marca.
Pero no se va en silencio. Al contrario ha dado un soberano portazo en la cara al secretario de Estado para el Deporte, pues acusa a este organismo de todos sus males económicos, tras los recortes en las subvenciones.
Y termina dejándole «el muerto» a sus afiliados con una frase llamativa: «Os pido también disculpas porque por mi dimisión tendréis que ser la cabeza visible y gestora de la Federación en los próximos meses. En vuestras manos está el futuro más cercano del rugby español y estoy seguro de que trabajareis por el bien de nuestro deporte».
El asunto estalló cuando el Seven masculino, la modalidad olímpica que hace un par de temporadas tuvo una brillante actuación en las Series Mundiales y tenía opciones a clasificarse para Río 2016 (informa Marca), fue prácticamente desmantelada alegando motivos económicos. El Seven femenino mantiene sus opciones, pero no se le ha dotado de estructura fija.
Por otro lado, según el mismo medio, en lo que respecta a la selección absoluta de XV masculino, la sustitución de Regis Sonnes por Bryce Bevin, creó una crisis deportiva que puso en peligro la permanencia en el Seis Naciones B y cerró las puertas a la clasificación para el Mundial 2015, que hubiera supuesto una aportación económica por parte de la IRB.
Al propio tiempo, se anunció la creación de un equipo que participaría en la Copa de Europa de Clubes, para luego retirar la iniciativa alegando, de nuevo falta de medios. La actual Directiva, también, profesionalizó sus cargos.
Ésta es la carta hecha pública por Javier González Cancho:
«Queridos amigos:
Me dirijo a vosotros para comunicaros que el pasado viernes tomé la decisión y he presentado mi dimisión irrevocable como Presidente de la Federación Española de Rugby por motivos personales. Mi deseo no es otro que el de dejar la puerta abierta para que alguien, con más fuerza que yo, pueda realizar la gestión que nuestro rugby necesita en estos difíciles momentos.
Todos sabéis que la gestión económica ha sido un lastre desde que accedí a la presidencia, un lastre que he sido incapaz de solucionar. Muchos han sido y son los proyectos en los que nos hemos embarcado creyendo firmemente que contaríamos con el apoyo de las instituciones como en años anteriores y de mayores aportaciones privadas apalabradas, pero en el año 2013 no fue así, no sólo sufrimos recortes en las ayudas sino que otras no llegaron nunca. No quiero echar balones fuera, nunca ha sido mi estilo, yo soy responsable de la gestión económica de la Federación y de que las cosas no salieran como pensaba.
Sois muchos los que habéis estado a mi lado y quiero agradeceros a todos vuestro apoyo y trabajo. Así mismo, no quiero dejar pasar la ocasión de agradecer la confianza depositada en mi persona de todos aquellos que quisisteis que fuera presidente y pediros disculpas por haber fallado.
Os pido también disculpas porque por mi dimisión tendréis que ser la cabeza visible y gestora de la Federación en los próximos meses. En vuestras manos está el futuro más cercano del rugby español y estoy seguro de que trabajareis por el bien de nuestro deporte.
