Por Ramón Fuentes //

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Una vez que en IUSPORT contamos ayer el precedente de Damián Suarez, actual jugador del Getafe y entonces en el Elche, cuando utilizó la misma expresión de “la concha de tu madre” y le impusieron sólo dos encuentros de sanción por menosprecio, llega el momento de dejar que actúe la justicia. Ahora toda la responsabilidad recaerá en los tres miembros del Comité de Competición.

 

Y conviene empezar destacando al dilatada experiencia tanto del presidente, Francisco Rubio, como de los dos vocales del órgano disciplinario, Lucas Osorio y Pablo Mayor. Los tres, conviene empezar resaltándolo, son abogados del estado. Francisco Rubio además de presidente del Comité de Competición es también el Juez único de competición, es decir el único y máximo responsable de dictar las resoluciones  de Segunda B así como también las relativas a la Copa del Rey y la Supercopa de España. Todas aquellas competiciones que son responsabilidad exclusiva de la Federación Española de Fútbol.

 

Llegó al puesto de presidente del Comité de Competición en el verano del 2012 en lugar del tradicional Alfredo Flórez. Catedrático del Derecho al Trabajo, Rubio tiene una amplia trayectoria en la docencia, tanto en la Universidad de Extremadura como también en distintos cursos de UEFA y FIFA.

 

No se deja amilanar por los colores, la repercusión, la trascendencia; analiza cada caso desde la óptica pura y exclusivamente jurídica. Y así lo hará también en este caso de Javier Mascherano. Para él todos los jugadores son iguales, ya se traten de amateurs de la Segunda división B como profesionales de la máxima categoría. Así lo ha hecho desde su llegada al cargo, y esta nueva situación no va a ser una excepción. Actuará en consecuencia a lo jurídicamente establecido, sabiendo perfectamente la base legal sobre la que establecer el castigo definitivo que se aplique el jugador argentino del Fútbol Club Barcelona.

 

Lucas Osorio cuenta también con una currículum extraordinario. Abogado del Estado en excedencia, es hijo de Alfonso Osorio, ministro de la Presidencia en el primer gobierno de la Monarquía En España. En el año 2013 fue condecorado como el mejor abogado español en Derecho Público.

 

Pablo Mayor, lleva más de 20 años vinculado a la Federación Española de Fútbol. Es hijo de Federico Mayor Zaragoza, político de la UCD durante la Transición en España y director general de la UNESCO.

 

Esta exposición de motivos parece más que suficiente para confiar ciegamente en las tres personas que imparten “justicia” en el fútbol profesional español. Si conviene resaltar dos aspectos al margen del ya adelantado por IUSPORT ayer sobre el precedente de Damian. El primero tiene que ver sobre la supuesta falsedad del acta del Cerro Grande por recoger “la concha de tu madre” en lugar de la “la concha de tu hermana” , que es lo que dijo Mascherano según como recogen las cámaras de Estudio 1 de Televisión Española. Nunca existiría falsedad del acta o de la prueba, se trata de un error material, pero no manifiesto de suficiente entidad.

 

Más que nada porque el improperio por parte del jugador azulgrana existió. Es más la prueba videografica viene a ratificar que el “insulto o menosprecio”, sea cual sea la calificación final, salió de la boca del defensa azulgrana. Contrariamente a lo que el Fútbol Club Barcelona quiso defender cuando la expulsión de Piqué aduciendo que no había imagen que probara que esas palabras habían existido. Algo que refutaron tanto Competición como Apelación diciendo claramente que era “ridículo y absurdo negar, en un examen lógico de lo sucedido, que el asistente comunicó en el acto principal el grave incidente acaecido, lo que desató la inmediata expulsión del jugador”.

 

Y segundo porque tampoco le servirá al club azulgrana el argumento de que se trata de una expresión coloquial en Argentina. También el escrito de Apelación, ratificando lo expuesto por Competición, dejaba bien claro que no podía considerarse como un “exabrupto, sin destinatario concreto”. Menos ahora cuando las imágenes, además de probar que no dijo “madre” sino “hermana”, constatan claramente que iban dirigidas al asistente.

 

Así pues, visto lo visto, parece claro que el único argumento legal al que podría acogerse el Fútbol Club Barcelona, como ya argumentamos ayer, es el precedente y la jurisprudencia existente en torno a la sanción a Damián de dos partidos por decir lo mismo que Mascherano. Esto dejaría la puerta abierto a un recurso ante el Comité de Apelación y, en última instancia, ante el Tribunal Administrativo del Deporte. Pero, hasta que eso ocurra, dejemos actuar a los tres miembros de Competición que lo harán conforme a derecho. Sea cual sea la decisión que adopten, lo harán ajenos a colores, preferencias o gustos. Lo digo porque alguno seguro que ya tiene preparada la munición.

 

Por IUSPORT

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