Por Blas López-Angulo //

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En la Loca historia del Mundo Mel Brooks, o si prefieren, Moisés bajando del monte Sinaí, portaba las tablas de la Ley dadas por el Señor. No se sabe a ciencia cierta cuantas eran, pues debido a su negligencia, algunas se perdieron por el camino. Al final se quedaron en los diez más famosos mandamientos de la historia. Podemos, a través de uno de sus Círculos propone una docena de principios, un futuro programa deportivo para insertar -previo debate- dentro del programa electoral de su coalición.

 

Hace unos meses la cosa no hubiera tenido más transcendencia que cualquiera de esas asambleas quincemistas que brotaron por plazas y pueblos de toda la geografía española. En cambio, hasta en el deporte hallan hoy resonancia. Para su buena fortuna, un servidor echaría a perder un par. Aunque no lo dejaría al azar o a la imprudencia hermenéutica de sus propagadores. Un decálogo depurado rinde pleitesía al sistema métrico decimal vigente o al propio Moisés. Por tanto, glosaré la propuesta en la medida de esta columna, empezando por las dos que a mi juicio desecharía.

 

La 12- Estudiar la posibilidad de poner un tope salarial, según el modelo de salary cap de la NBA. Ahora bien, esta deseable medida, de ser extrapolada, debería acogerse por la Champions Ligue, o por normativa europea antes que nacional, de lo contrario, devaluaría las competiciones internas en una suerte de “Ley Beckham” a la inversa.

 

La 2- Fomentar la actividad física en el ámbito laboral. Tomando como modelo el empresarial japonés. Casualmente donde ahora me encuentro. No apoyo la indicación higienista del deporte y menos su prescripción médica o paternalista. Los derechos y libertades de los trabajadores quedarían sojuzgados por esos valores científicamente pretendidos del deporte, cuando no discriminados.

 

La 9- No a una nueva candidatura a los Juegos Olímpicos. En la antología del disparate que tracé la semana pasada acerca de la construcción de estadios faltaba el mayor: 6200 millones invertidos en infraestructuras deportivas infrautilizadas. Teniendo en cuenta que esta Propuesta 9 es negativa (nada habría que hacer) valdría la 12, especialmente en el foro del Parlamento europeo, en el que además Podemos tiene voz y voto.

 

La 1- Ampliar la actividad física en colegios e institutos. La prescripción profiláctica ya comentada. Recuerdo gratamente, como algo lúdico más bien, los campeonatos de pelota mano de mi infancia que tenían lugar fuera de la escuela o las competiciones de fútbol más informales, y sobre todo, las espontaneas de la calle, siempre vivas y vividas.

 

La 7- Cambio en la política de subvenciones públicas. El deporte profesional se rige por la lógica mercantil de las sociedades anónimas. Superando los fuertes lazos emocionales, simbólicos y comunitarios de los clubes, de los que sin embargo se abastecen. La Unión europea prohíbe la injerencia de los poderes públicos para preservar la competencia. Osasuna, con leyes ad hoc del Parlamento navarro de difícil equilibrio, hace de esa identidad representativa el fundamento de su actuación.

 

En mi opinión, cubiertas las necesidades sociales más básicas y universales, cabría discutir democráticamente una mejor definición del fútbol aficionado y de esas categorías semiprofesionales de la 2ª B y 3ª.

 

La 8- Someter a las Cortes la Ley del Deporte, y reformarla. Claro, está puesta en tela de juicio la cobertura legal que presta a la Ley de la Defensa de la Competencia en cuanto a la imposición por la LFP del Fair Play Financiero, así como sigue pendiente el saneamiento de los clubes debido a su endeudamiento. También debería regular satisfactoriamente el deporte base. Por cierto, que en cuestiones tan huidizas o de hipocresía como el doping, su control no debería ceñirse solo al estamento profesional.

 

Para concluir de forma más sumaria: La 6- Incrementar la presencia de deportes minoritarios. Caso de Alemania, donde hay cabida para una gran variedad de deportes. Todo estaría más equilibrado de fomentarlos desde la educación. En este sentido, la virtualidad del canal público Teledeporte sería mayor.

 

La 5- Mayor peso de la mujer en el Deporte. Potenciar su presencia que ya es mayor, también en órganos directivos.

 

La 10- Aprovechamiento de macro instalaciones deportivas. Guarda relación con la 9. En realidad, a esta corresponde como consecuencia de aquella, la acción política.

 

La 3- Regulación del deporte profesional para evitar el intrusismo.

 

La 4- Exigir a los profesionales que hayan finalizado Secundaria.

 

Y la 11- Reparto más equitativo de los derechos televisivos del fútbol. Si no que el Barça y el Madrid jueguen solos. A la competición le beneficia que también pinten algo los más modestos. Para avivar su interés, de poco servirá el saneamiento de los clubes, si en el campo no son capaces de mantener la emoción del juego. O es que el deporte es otra cosa.

 

NOTA DEL AUTOR: Artículo publicado en el Diario de Soria, 15 de noviembre de 2014.

 

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