Joaquín Clemente publica en el portal Valenciaplaza.com las que a su juicio son las claves del asunto Valencia-Bankia, de las que entresacamos las siguientes:
– ¿Por qué vende Bankia si no es el dueño de las acciones?
Porque lo es virtualmente. El banco es el acreedor principal tanto del club como de la Fundación Valencia CF. Esta última es la titular del 70% de las acciones del Valencia, unos títulos que compró con un crédito de 70 millones que no ha podido devolver. La garantía que existía ante ese impago era, primero, un aval de la Generalitat a través del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) que ha sido cuestionado judicialmente. La segunda garantía eran las acciones. Bankia podría haberlas tomado ya porque el impago ya es realidad, pero ha preferido no hacerlo por motivos de imagen.
– ¿Se venden las acciones o la deuda?
En realidad lo que Bankia ha puesto a la venta son los dos créditos que tiene con el Valencia CF y con la Fundación. Sin embargo, la lógica empresarial y social implica que la operación no se realizará formalmente con una compra de créditos por parte de un fondo de inversión. Lo normal es que el comprador, una vez acordado un precio, suscriba una ampliación de capital del club y con ese dinero se salde la deuda. Eso con la sociedad anónima deportiva. Con la Fundación lo normal será que se pague directamente la deuda a cambio de las acciones. Pero son cuestiones técnicas.
– ¿Cuánto dinero pondrán los inversores?
Aunque el único dato que ha trascendido es el de la oferta de Peter Lim, que asegura que ofrece 210 millones, lo cierto es que hay demasiados matices como para estar seguro de que esa es la cifra final. Es posible que se den escenarios dispares, como pagar los 80 millones de la fundación y poner otros 50 para rebajar la deuda del club. El resto del pasivo se podría renegociar a más largo plazo una vez comprobada la solvencia del comprador. Pero no es el escenario que quiere Bankia. Por cierto, el dinero que prometan en fichajes tiene una importancia muy baja en la operación. Solo cuenta en el apartado del proyecto deportivo, pero esa no es la clave de la operación.
– ¿Qué quiere Bankia?
Salirse del Valencia CF. Su objetivo ideal es que un inversor asuma toda la deuda y hacer borrón y no abrir cuenta al club de Mestalla en particular y al mundo de fútbol en general. Sin embargo, el banco puede asumir una quita relevante. Todo con un objetivo, cerrar este episodio y apuntarse las menores pérdidas posibles. Y ahí está la clave de la operación. El equilibrio entre lograr la mejor oferta para el futuro del club y para el banco (y sus accionistas, un 70% el Estado y un 30% minoristas) es delicado.
– ¿Tiene algo que decir el Patronato de la fundación y el Consejo del Valencia?
Formalmente sí, pero tienen una posición de debilidad tal que difícilmente podrán imponer nada. La deuda de 220 millones que tiene el Valencia CF SAD con Bankia está vencida -se prorroga cada cierto tiempo para evitar que esté impagada de forma real- y la de la Fundación también y además ahora sin aval. Si el consejo o el patronato se enrocasen Bankia podría forzar la máquina, quedándose las acciones y el solar de Mestalla (aval de los 220 millones). Esta situación no la quiere nadie, especialmente el banco. Pero tampoco puede el club o la fundación negarse a la recapitalización de la entidad y poner el riesgo la supervivencia.
VER FUENTE ORIGINAL:
http://www.valenciaplaza.com/ver/115019/10-claves-empresariales-de-la-venta-del-valencia.html
