Por Ramón Fuentes //
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Fue posiblemente uno de los temas estrella ayer lunes en la Junta de la Federación Española de Fútbol. Hablamos de la sanción que FIFA de restarle seis puntos que quiere imponer al Racing de Santander, uno de los históricos del fútbol español, por la deuda de 150000 euros que arrastra con el equipo griego del Panathinaikos por la cesión del jugador Naseif Morris.
Lo primero que hizo el departamento jurídico de la propia Federación es exponer una situación nada fácil y que hace realmente compleja una solución en el futuro. La propia Federación tiene desde la semana pasada ese escrito del máximo organismo del fútbol mundial obligando a ejecutar dicha sanción por el impago.
El problema radica en la preocupante situación tanto financiera como deportiva en la que se encuentra inmerso el equipo cántabro. Especialmente la primera dado que se produce un choque frontal entre un organismo privado como es la propia FIFA con la normativa legal española, en este caso con la Ley Concursal.
Porque conviene recordar que el Racing de Santander entró en concurso de acreedores en el año 2011, situación que provoca, como en el resto de empresa en idéntica situación, el tener que establecer la famosa “QUITA” para ir pagando todas las deudas que la entidad mantiene con todos sus acreedores, incluido el Panathinaikos. De hecho el pasado 17 de septiembre el club cántabro presentó ante el juez un nuevo plan de viabilidad para hacer frente a todas sus deudas y que recoge el pago de las mismas desde esta temporada en curso hasta el final de la 2019/2020, contemplando siempre el ascenso a Segunda división al final de esta temporada 2015-2016.
Según esta nueva propuesta, el club devolvería el 5% de la deuda al final de la actual campaña, siempre y cuando lograra ascender. Al final de la temporada 2016/2017 el 35% más y después un 20% a la conclusión de las tres siguientes campañas (2017-2018; 2018-2019 y 2019-2020).
Dado que el ascenso a Segunda podría no producirse, el club tiene previsto reducir a la mitad la deuda a pagar si continua en Segunda división B, y duplicarlo si lograse, en estos cinco años, el regreso a Primera división.
Conflicto entre una normativa privada de FIFA y otra estatal como es la Ley Concursal
Dada esta situación, y considerando este reparto de la deuda y plan de viabilidad, el Racing no tiene porque hacer frente todavía a ninguna de sus deudas, incluida la que tiene con el equipo griego.
Luego nos encontramos ante una situación realmente compleja dado que chocan claramente dos conceptos antagónicos. Por una lado la normativa de una institución privada por la FIFA y una normativa estatal como es la Ley Concursal.
Considerando todos estos elementos, el presidente Angel María Villar y el resto de la Junta de la Federación determinó apoyar al Racing de Santander, actualmente en el Grupo I de la Segunda división B. Apoyo que pasa de momento por no hacer efectiva la sanción solicitada por FIFA y pedir al conjunto cántabro que presente un escrito de alegaciones donde explican su situación concursal para poder presentarla ante la propia FIFA. Porque además, en caso de hacer efectivo dicho castigo, podría provocar un conflicto legal dado que existen dudas acerca de la potestad que tiene una empresa privada como FIFA para imponerse y aplicarse saltándose una normativa estatal como es la Ley Concursal.
