Por José Miguel Fraguela //
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La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha salido al paso de las últimas actuaciones del CSD con un lacónico comunicado en el que anuncia que «ante las últimas decisiones adoptadas por el Consejo Superior de Deportes (CSD), convocará en las próximas fechas a su Junta Directiva».
El pasado 7 de agosto decíamos en IUSPORT que Ángel María Villar estaba muy molesto (de nuevo) con Miguel Cardenal, tras los dos recientes informes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, uno referente a los fondos de inversión y otro relativo a las titulaciones de técnicos deportivos, y que estaba planteándose denunciar ambos ante la FIFA.
Pero a estos dos asuntos hay que añadir un tercero de mucha enjundia. Como adelantó Ramón Fuentes en IUSPORT, el Consejo Superior de Deportes acordó el día 11 de este mes dar la razón a LaLiga en el contencioso con la RFEF en cuanto a las fechas finales del calendario liguero. Finalmente, la liga finalizará el fin de semana del 22/23 de mayo, y la final de copa será en torno al 6/8 de junio.
Primer movimiento de ficha de Villar
Pues bien, ya ha dado el primer paso. Convocará de inmediato su Junta Directiva para analizar estos asuntos: multa por la pitada al himno, calendario, los fondos de inversión y las titulaciones/licencia para entrenar
Para Villar, estamos ante claros casos de «injerencia» del Gobierno en asuntos internos de la RFEF.
Con respecto al calendario, considera Villar que es un asunto ya cerrado, por lo que no entiende que se haya reabierto y, además, modificado.
Por otro lado, se pregunta si lo que ha buscado Cardenal ha sido un escudo en el que parapetarse para denegar la aprobación de la reforma reglamentaria, aún en la mesa del CSD, en virtud de la cual se transpone a España la norma FIFA de prohibición absoluta de los fondos de inversión en el fútbol. También se preguntan en la RFEF si existe una pinza entre Cardenal y Tebas en este tema (entre otros).
Y en el tercero de los supuestos, la RFEF, como ya habíamos adelantado, Villar empieza a vislumbrar una pinza entre Cardenal y Miguel Galán, aspirante a la presidencia de la RFEF, al reenviar a Competencia las quejas de CENAFE Escuelas, entidad que dirige Galán, y conseguir finalmente que este organismo ponga en solfa todo el sistema de la RFEF, y de la propia UEFA, en materia de formación de técnicos de fútbol.
Casualmente (?), en estos dos últimos asuntos, el informe de Competencia ha ido en el sentido planteado por el CSD. IUSPORT les ofrece abundante información sobre los detalles de estos dos dictámenes, que además pone a disposición a texto completo.
Villar preguntará a su junta a cuenta de qué remitió el CSD ambos asuntos a Competencia. Las cosas del fútbol, siempre lo ha dicho, han de ventilarse dentro del fútbol. Por eso está convencido de que Cardenal intuía el sentido de los informes antes de solicitarlos formalmente a la Comisión.
Y es que, como adelantábamos el día 7, no se trata de cosas menores. Se trata de tres asuntos capitales para la RFEF. Tanto los fondos de inversión como en la formación de técnicos son asuntos en los que la RFEF considera que no puede apartarse de las directrices de la FIFA, de donde concluyen que la estrategia del CSD la pone contra las cuerdas ante la organización internacional.
Y en cuanto al calendario, entiende que la decisión del CSD perjudica gravemente los intereses de la selección española. Vicente del Bosque ya se ha ocupado de ir calentando la reunión con unas declaraciones de ayer en las que comentaba: “Tengo que decir que el Gobierno no ha andado muy listo porque para nosotros una semana, si nos clasificamos para la Eurocopa, es muy importante”.
El técnico salmantino recordó la importancia de tener tiempo para lo que sería la defensa del título. “Si llegan los 22 y luego hay unos días de vacaciones, andaremos escasos de tiempo. Me hubiera gustado que la selección fuese más protegida”.
En esta tesitura, Villar trasladará a su junta que a la RFEF no le queda otra opción que denunciar la situación ante la FIFA, sin descartar otras acciones legales o de fuerza.
Y ya sabemos cómo se las gasta la FIFA: amenaza al país en cuestión con expulsarle de las competiciones internacionales si persiste la «injerencia» (del Estado en la Federación), ¡ahí es nada!.
