Por Ramón Fuentes //
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Sin duda habrá que estar muy pendientes de la reunión de la Comisión de Disciplina de la UEFA prevista para el próximo 23 de julio. Porque podríamos encontrarnos con una decisión ejemplar e histórica en contra de la Federación Croata de Fútbol.
Ese día está previsto que el organismo disciplinario de UEFA decida acerca de la esvástica que apareció en el césped del Estadio de Poljud en Split en el encuentro de clasificación para la Eurocopa de Francia que disputó Serbia el pasado 12 de junio ante Italia. Dicho comportamiento provocó la inminente apertura de un expediente disciplinario que debería resolverse en esta reunión prevista para este mes de julio. Además del carácter claramente racista y xenófobo de lo sucedido el mes pasado, hay que sumar que no es la primera vez que Croacia se ve involucrada en incidentes similares o precedentes de estas características dentro de la fase de clasificación. En noviembre pasado, el comportamiento de los ultras croatas provocó que se tuviera que interrumpir, hasta en dos ocasiones, el encuentro ante Italia. Y poco tiempo después, los hinchas croatas profirieron cánticos racistas y lanzaron objetos en el encuentro ante Noruega, motivo por el cual se determinó el cierre del estadio precisamente en el encuentro ante Italia del pasado mes de junio, partido donde apareció la esvástica pintada en el césped.
Perdida del partido y deducción de tres puntos en la clasificación
Veremos cómo actúa el primer organismo disciplinario de UEFA aunque, viendo lo sucedido en el Serbia-Albania, no es de extrañar que adopté una decisión similar a la determinada contra la Federación Serbia. Más cuando dicha decisión ha sido respaldada por el Tribunal de Arbitraje Suizo (TAS) hace menos de una semana. Dicha decisión podría implicar que, en primer lugar, se le diera por perdido el encuentro ante el Italia del pasado mes de junio. Partido que finalizó con empate a uno al finalizar los noventa minutos. Dicha decisión implicaría por tanto la inminente deducción de tres puntos en la clasificación del combinado croata en su clasificación para la próxima Eurocopa de Francia.
Además de la deducción de puntos, la sanción supondría jugar también los dos próximos partidos a puerta cerrada, en idénticas condiciones a las existentes precisamente en el encuentro ante Italia. Y estas dos medidas vendrían además acompañadas de una multa económica, cuya cuantía podría rondar de inicio en torno a los 100000 euros.
Esta o alguna similar parece a priori la sanción más lógica que UEFA podría imponer ateniéndonos al artículo 14 del Código Disciplinario. Claramente recoge este tipo de actuaciones ante cualquier acto de racismo, propaganda o conducta discriminatoria que se produzca dentro de un estadio de fútbol. Pero llama la atención cuando uno lee detenidamente la parte relativa a la reincidencia. Además de la multa mínima de 50000 euros que se impone en estos casos, queda claramente expuesto que la reincidencia podrá castigarse con la “descalificación de la competición”. Un aspecto que vuelve a recoger en el párrafo siguiente cuando hace mención a esas situaciones especiales que requieran medidas más duras. Y esta parece ser una de ellas, considerando los precedentes existentes.
Así pues, analizado todo detenidamente, lo normal sería aplicar precisamente este segundo párrafo del artículo 14 que recoge la celebración de más de un partido a puerta cerrada y la deducción de puntos en la clasificación. Pero no debemos descartar la decisión más duro que supondría que Croacia quedara fuera de esta fase de clasificación no pudiendo participar en la Eurocopa del próximo verano en Francia.
