En una providencia de este lunes, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha aplazado al 22 de julio la declaración del expresidente del Barça Sandro Rosell, y la del representante legal del Barcelona, Antonio Rossich, como imputados en la causa instruida por el fichaje de Neymar, dejándose sin efecto la citación para el próximo viernes.
El aplazamiento ha sido acordado a petición del abogado de Rosell, Ignacio Ayala, quien ha alegado que tiene un juicio en esa fecha, acreditándolo con un auto de la Audiencia Provincial de Madrid que señala vista oral para ese día.
En la misma providencia se ha pospuesto también al 22 de julio la declaración del testigo de Artur Amich, socio auditor de la firma Deloitte y responsable de los informes de auditoría de cuentas anuales del FC Barcelona del 30 de junio de 2012 y de 2013.
Este aplazamiento supone para Rosell, pero sobre todo para el club, un auténtico balón de oxígeno, pues la coincidencia de las declaraciones con la celebración del Mundial y, en especial, con las operaciones de traspasos y fichajes, le venía muy mal al Barça.
Cuando llegue el 22 de julio, el club ya habría cerrado todas las operaciones. Además, la entrada de lleno en la época estival permitirá un menor efecto mediático de las declaraciones de los imputados. No ocurrirá eso con Iusport, que dará oportuna cuenta de lo que suceda.
Esta causa fue abierta el pasado 22 de enero, tras admitir a trámite la querella presentada por el socio del Barça Jordi Cases contra el entonces presidente de la entidad Sandro Rosell, quien se vio obligado a presentar su dimisión un día después.
Con respecto a la supuesta ampliación de la querella a Bartomeu, fuentes de toda solvencia han asegurado a Iusport que los servicios jurídicos de Cases, encabezados por Felipe Izquierdo, van a esperar por el desenlace de las declaraciones de Sandro Rosell y del representante legal del club, para decidir si finalmente solicita la imputación del actual presidente y de algún directivo más.
Es más, según fuentes consultadas por Iusport, el letrado del socio querellante está convencido de que no será necesaria la ampliación de la querella, pues será el propio fiscal quien, a la vista de tales declaraciones, unido a las pruebas documentales que ya obran en su poder, solicitará al juez la imputación de Bartomeu y del vicepresidente Javier Faus, puesto que ambos firmaron diferentes contratos del caso Neymar.
