La Audencia Provincial de Múnich ha admitido a trámite la acusación de soborno contra el patrón de la Fórmula Uno, el británico Bernie Ecclestone, por el presunto pago de 44 millones de dólares a un antiguo directivo del banco público bávaro BayernLB.
La fiscalía considera que Ecclestone sobornó al banquero alemán Gerhard Gribkowsky durante el proceso de venta de la participación que tenía el BayernLB en el negocio de la Fórmula 1.
El banquero recibió en 2006 el encargo del instituto público BayernLB, a cuyo consejo de administración pertenecía, de vender su participación en la Fórmula 1, operación en la que trabajó estrechamente con Ecclestonne.
Ecclestone recibió del banco una comisión de 66 millones de euros de los que retornó al banquero 44 millones para que el banco vendiera su participación a la empresa CVC.
En el caso será decisivo que se pueda probar que Ecclestone sabía que Gribkowsky era empleado de un banco público y que, como tal, no podía recibir comisiones.
Gribkowski fue condenado a ocho años de cárcel y en la sentencia el juez Peter Noll dijo que Ecclestone había conducido al banquero al delito.
Ecclestone ha rechazado repetidas veces las acusaciones y asegura no haber hecho nada ilegal. El proceso deberá empezar a final de abril.
Consecuencias
Según publica El País, la noticia ha propiciado que CVC Capital Partners, empresa de capital riesgo de los derechos de explotación del gran circo, aparte al magnate de la toma de decisiones importantes mientras dure el proceso judicial en Múnich.
Eso sí, dicha empresa ha ratificado a Ecclestone como gerente del negocio, por lo que seguirá ligado a la actividad de la F-1 y el negocio de las carreras.
La dimisión de Ecclestone, por tanto, está condicionada por la decisión de CVC.
A partir de ahora, la firma de contratos y las operaciones de mayor relevancia deberán ser aprobadas por el presidente de dicha entidad, Peter Brabeck-Letmathe, y el vicepresidente, Donald Mackenzie.
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