Vanessa Mae, suspendida por la Federación Internacional de Esquí (FIS) durante cuatro años, con motivo del amaño de los resultados que le llevaron a ser deportista olímpica en los pasado Juegos de Invierno en Sochi.
La violinista británica fanática del esquí, se nacionalizó tailandesa aprovechando la procedencia de su padre, Vanakorn, y de esta manera acudir a la cita representando a Tailandia. Con el país asiático compitió en enero en cuatro slaloms gigiantes femeninos que organizó su progenitor, con un único objetivo, obtener los puntos necesarios para competir en Sochi.
La FIS, luego de recabar información, se ha topado con numerosas irregularidades, como que las esquiadoras tomaban la salida fuera de la zona oficial, la clasificación de una de las participantes que se había caído durante una de las pruebas, así como la falsificación de tiempos y resultados. En el engaño también participaron un delegado técnico italiano y cuatro oficiales eslovenos —un jefe de carrera, un jefe de cronometraje, un árbitro y un oficial de salida.
