El Ejecutivo de Salud y Seguridad británico (HSE), organismo competente en materia de seguridad en el trabajo en Inglaterra, ha informado de que archiva el expediente instruido sobre el accidente sufrido por la española María de Villota en Inglaterra en 2012 y que a la postre acabó con su vida.
De Villota, nacida en Madrid en 1980, sufrió graves lesiones y perdió el ojo derecho en el accidente sufrido en Duxford, en Cambridgeshire (este de Inglaterra), mientras hacía unas pruebas para Marussia. La piloto murió un año después.
El HSE indicó que la familia de De Villota ha sido informada de la decisión que se ha tomado. De Villota, hija del que fuera piloto Emilio de Villota en los pasados años ochenta, resultó herida cuando el automóvil MR-01 que conducía chocó contra una pista de soporte el 3 de julio de 2012.
Tras una larga convalecencia, la piloto se involucró en multitud de causas solidarias y expuso su historia de superación en numerosos foros. Precisamente iba a dar una conferencia en Sevilla cuando murió en su hotel, en octubre de 2013, como consecuencia de problemas neurológicos.
Después del accidente, Marussia, con base en Oxfordshire (sur de Inglaterra), llevó a cabo una investigación interna, que excluyó al automóvil como principal causa del accidente.
«La investigación está ahora completada y no se tomará ninguna medida legal», dijo un portavoz de la HSA.
El 11 de octubre de 2013, la madrileña fue encontrada muerta en un hotel de Sevilla, donde iba a participar en un congreso organizado por la Fundación ‘Lo que de verdad importa’ centrado en presentar historias de superación personal y solidaridad.
El accidente
El diario El Mundo nos recuerda que «el 3 de julio de ese mismo año, De Villota realizaba pruebas como tercer piloto del ya extinguido Marussia F1 Team (rebautizado hoy como Manor) en Duxford, al este de Inglaterra. Al finalizar la primera vuelta, la española se dirigió a las instalaciones de su escudería y justo antes de chocar con la plataforma del montacargas del camión de Marussia, su coche inexplicablemente aceleró. El accidente a bordo del MR-01 que conducía se produjo a unos 65 km/h. Las principales hipótesis defendieron que se pudo quedar la primera marcha metida o que hubo algún problema con el control de mandos. También la revista especializada Racecar Engineering aportó otra teoría: un problema con el sistema antiparada que acelera el coche automáticamente cuando bajan las revoluciones del bólido».
En una entrevista para laf1.es, la madrileña se mostraba impaciente por la publicación del informe del organismo británico: «Estoy deseando que salga ya ese informe, porque es lo único que a mí no me deja dormir por las noches, todavía me hace recordar y tener pesadillas», decía la piloto. Por aquel entonces había pasado ya un año desde su accidente y hoy, con casi tres cumplidos, el HSE exime de culpa al equipo de Fórmula 1.
El HSE indica ahora que la familia de De Villota ha sido informada de la decisión que se ha tomado y ésta asegura al diario Marca que no recurrirá el resultado de la investigación.
Tras una larga convalecencia, la piloto se involucró en multitud de causas solidarias y expuso su historia de superación en numerosos foros. Precisamente iba a dar una conferencia en Sevilla cuando murió en su hotel, en octubre de 2013, como consecuencia de problemas neurológicos.
