No ha estado muy fino el presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Jean Todt, cuándo informó ayer del homenaje que la Fórmula Uno tributaria este domingo a las víctimas de los atentados cometidos el viernes en París, que han causado al menos 127 fallecidos.
«No podemos más que sufrir la tragedia de hoy, todos estamos en estado de shock y tenemos que pensar en todas las víctimas y tener esperanza en que se pueda hacer algo al respecto», ha dicho Todt a su llegada al Autódromo de Interlagos, donde este fin de semana se disputa el Gran Premio de Brasil.
Y llegó el patinazo: este domingo la máxima categoría del automovilismo dedicará un minuto de silencio no sólo a las víctimas de París, sino también a los fallecidos en las carreteras que, según Todt, suman cada año 3.500 muertes.
«Bernie (Ecclestone, el magnate de la Fórmula Uno) había pensado en algo para las víctimas en carretera. Sin duda vamos a igualar cualquier cosa a la vista de lo que ha sucedido en París», ha apuntado el presidente de la FIA, cuya sede está en París.
Por el contrario, varias escuderías y pilotos han mostrado sus condolencias a través de las redes sociales, así como la propia organización del campeonato, quien ha publicado: «nuestros pensamientos están con los afectados por la tragedia en París».
Durante el tercer entrenamiento libre, el piloto francés de origen suizo Romain Grosjean (Lotus) ha corrido luciendo un brazalete con la bandera francesa.
El español Fernando Alonso (McLaren), su compatriota Carlos Sainz Jr (Toro Rosso), así como el inglés Lewis Hamilton y el alemán Nico Rosberg, ambos de Mercedes, también han mandado sus condolencias a través de las redes sociales.
Pero con respecto a Jean Todt las críticas vertidas en las redes sociales están siendo durísimas por lo que consideran una falta de sensibilidad hacia las víctimas del terrorismo.
