Los goles tienen un precio y la UD Las Palmas tendrá que pagar por ellos. Sergio Araujo, atacante argentino del conjunto amarillo, quiere revisar el precontrato que firmó en el mes de noviembre con la entidad de Pío XII. El interés de varios equipos en hacerse con los servicios del ex de Boca Juniors y el nivel mostrado en Segunda División han provocado que futbolista y club tengan que sentarse de nuevo para negociar algunas condiciones del contrato.
Hace un par de semanas la UD Las Palmas hizo efectiva la opción de compra que recogía su cesión desde Boca Juniors. El conjunto amarillo pagó casi tres millones de euros -con impuestos- por el pase del 80 por ciento de los derechos del jugador. Su gran arranque de campaña provocó que varios equipos sondearan al futbolista. La UD Las Palmas maniobró rápido y ofreció un precontrato a Araujo que firmó a finales del pasado año y que se ha hecho efectivo el pasado 26 de junio con el ingreso de la cantidad pactada hace 12 meses en estas fechas.
Con cinco años de contrato por delante, en las oficinas del club no se plantean revisar por completo el contrato de Sergio Araujo. Lo que sí harán es modificar ciertas condiciones de esta relación contractual para saciar las pretensiones económicas del futbolista dado su rendimiento esta temporada y en vista de los salarios con los que algunos clubes han intentado acercarse al delantero de Neuquén. Para ello, la UD Las Palmas intentará implantar compensasiones económicas por objetivos deportivos. Ese es el formato con el que la entidad de Pío XII intentará contentar a Sergio Araujo y a su representante. Nada más llegar desde sus vacaciones en Argentina, el ariete amarillo fue claro. «Tengo que sentarme de nuevo a negociar mi contrato con el presidente», afirmó el punta sudamericano en palabras recogidas por Canarias Radio La Autonómica.
Miguel Ángel Ramírez respondió ayer de nuevo a través de las ondas de SER Las Palmas que no augura problemas para encontrar una solución que colmen las expectativas del argentino. «Tenemos que tener la suficiente flexibilidad todos para adaptarnos a las cosas y él sabe que estamos limitados (…) El representante de él vendrá y buscaremos soluciones, pero adelanto que no van a haber ningún tipo de problemas ni con él ni con Araujo», explicó el máximo mandatario de la entidad insular.
Sergio Araujo tiene contrato en vigor con la UD Las Palmas hasta junio de 2020. La cláusula de rescisión que colocó el equipo amarillo en el documento es digna de una estrella mundial: 60 millones de euros. El delantero argentino, el activo más importante de la UD en su plantilla por valor de mercado, llegó cedido tras no conseguir triunfar en su país con Tigre -también a préstamo de Boca- y sin deslumbrar en el filial del FC Barcelona, donde llegó desde La Bombonera previo pago de 800.000 euros y con una opción de compra que se iba a los 16.000.000 de euros.
La postura de la UD Las Palmas es firme con respecto a una posible venta del delantero argentino. Varios equipos españoles (Betis o Villarreal) y alguno europeo (Palermo) han tocado en la puerta del futbolista para mostrar su interés en contratarle. En Italia, Sergio Araujo es una opción real que está sobre la mesa del Palermo. Ayer, en declaraciones recogidas por Sky Sport Italia, el presidente de la entidad rosarena, Maurizio Zamparini, habló abiertamente de la posibilidad de incorporar a Araujo para su equipo la temporada que viene. «Para el ataque hay tres nombres: Defrel , Araujo y Calleri [ propiedad de Boca Juniors como parte del 20 por ciento de los derechos de Sergio Araujo que no tiene la UD]. Vamos a ver lo que podemos cerrar», confesó el dirigente del club siciliano, undécimo clasificado de la Serie A.
El club italiano tiene un hueco que cubrir en su delantera tras la salida de su delantero estrella, el argentino Paulo Dybala, que fue presentado hace un par de días con la camiseta de la Juventus. El subcampeón de la pasada Champions League pagó 32 millones de euros al Palermo por el traspaso del futbolista. Con ese montante pretenden construir un equipo de garantías empezando por el ataque. Mientras, la UD confía en contentar al jugador y acabar con todos los rumores sobre su futuro. LA PROVINCIA
