Madrid, 14 oct (EFE).- El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, destacó hoy «el trabajo, el esfuerzo y el tesón» de todos los deportistas que recogieron las distinciones de la Real Orden del Mérito Deportivo 2014, en «un acto que significa el afecto de España por todo lo que han hecho».
«Yo soy muy partidario de premiar, de reconocer y no creo que haya que esperar al reino de los cielos para premiarte. Cuando sigo a un deportista vibro por él, me emociono con la camiseta nacional, se me erizan los pelos con el himno y cuando veo la bandera en lo más alto digo ahí están los míos», afirmó.
En el cierre del acto, que el ministro definió como «emotivo», Méndez de Vigo se mostró «partidario de reconocer a aquellos que han triunfado y han salido adelante» y de mostrarlos como «ejemplo» ante los más jóvenes, especialmente los niños, como planteó recientemente en un encuentro con deportistas, según recordó.
«Eran un ejemplo. Cuando hablaba con ellos les decía que les dijeran a los niños que todo esto se logra con trabajo, tesón y la ayuda de las familias. Tenemos que educarnos en la cultura del esfuerzo, nada nos ha sido regalado. Este acto es un acto fantástico que reconoce ese tesón y esas ganas. Las condecoraciones hay que llevarlas en el ojal porque significan el afecto de España hacia todo lo que ustedes han hecho», concluyó.
La intervención de Méndez de Vigo puso fin a la ceremonia de entrega de las distinciones de las Reales Órdenes del Mérito Deportivo 2014, que han reconocido entre otros a deportistas como Ruth Beitia, Sergio García, Alejandro Valverde o Garbiñe Muguruza y a entidades como la Federación Española de Baloncesto por la organización del Mundial del año pasado.
Dirigentes deportivos, entidades y representantes de la prensa deportiva también fueron objeto de reconocimiento en el Centro de Arte Reina Sofía, donde el presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Miguel Cardenal, auguró buenos resultados para los próximos años y deseó suerte a quienes acudan a los Juegos de Río de Janeiro 2016. EFE
