La Federación Gallega de Automovilismo ha emitido un comunicado en el que defiende la organización del Rally de A Coruña y asegura que la prueba, en la que han fallecido siete personas, contaba con «todos los permisos administrativos pertinentes así como con el seguro de responsabilidad civil con coberturas superiores a las exigidas por la Ley».
La FGA sostiene que «la autorización de pruebas puntuables para el Campeonato Gallego de Rallies, como el de A Coruña, exige la previsión y el cumplimiento de estrictas medidas de seguridad».
En este sentido, asegura que «a juicio de la Federación», la organización de la prueba de A Coruña «previó y respetó estrictamente» esos requisitos.
Recuerda, además, que la «celebración de pruebas deportivas por vías públicas es evidentemente peligrosa para los participantes y espectadores, por lo que a pesar de la adopción de estrictas y exigentes medidas de seguridad, en ocasiones se sean situaciones imprevisibles de peligro que pueden dar lugar a accidentes muy graves, como el sucedido».
El comunicado que ha emitido esta noche la Federación Gallega empieza con «sus más sinceras condolencias a las familias de las víctimas del desgraciado accidente acaecido el pasado sábado» y, «al mismo tiempo», muestra su «mayor apoyo al piloto y copiloto que se vieron implicados en el fatídico accidente».
«El automovilismo deportivo gallego y esta Federación están conmocionados con los sucedido y se unen al dolor de las familias de las víctimas y de los deportistas implicados», concluye el texto.
La prueba de A Coruña formaba parte del calendario de la Federación Gallega de Automovilismo y se regía por el reglamento autonómico.
Más de un millar de personas han despedido este lunes en las localidades coruñesas de Cambre y Carral a seis víctimas mortales en el accidente del Rally de A Coruña el pasado sábado, una pareja que esperaba un bebé y una madre y su hija, así como otros dos jóvenes.
En el siniestro resultaron heridas otras dieciséis personas, de las que once ya se han recuperado, no así una niña de 10 años, que no pudo superar la gravedad de las lesiones y falleció el domingo por la noche, por lo que mañana, martes, será enterrada en Carral.
