Tal y como ha defendido el concejal republicano Juanjo Puigcorbé, «el deporte es un mecanismo de socialización, integración y desarrollo personal» y, por este motivo, «hay que hacer lo necesario para que todos los niños que quieran jugar a fútbol puedan hacerlo».
Puigcorbé ha lamentado que «las familias acaben desistiendo» por las «condiciones complicadas» que impone la FIFA, cuya normativa «choca contra la convención de los derechos humanos».
Con la propuesta aprobada, el ayuntamiento deberá instar a la Federació Catalana de Futbol, a la Federación Española de Fútbol y a la FIFA a revisar los requisitos para garantizar la práctica deportiva a estos niños.
Además, la propuesta contempla exhortar a la Secretaría del Deporte a estudiar el posible carácter discriminatorio del criterio de dos años de vecindad administrativa requerido.
Finalmente, el ayuntamiento deberá actuar con «todos los medios disponibles» para garantizar la práctica deportiva de este colectivo, y pedirá a estos organismos una adecuación de la normativa a los actuales tratados internacionales.
La iniciativa ha recibido el apoyo de todos los grupos municipales excepto de C’s y PP, quienes se han abstenido.
