[Img #12606]La Cámara de Comptos (tribunal de cuentas de Navarra) considera que la Hacienda foral ha actuado «conforme a la normativa vigente» en sus aplazamientos de los pagos tributarios de Osasuna, aunque critica la ley foral de reestructuración de la deuda del Club por varios motivos, entre ellos que no garantiza «suficientemente» el pago.

 

Así, el informe advierte que el Gobierno avala ante los bancos unos préstamos garantizados con unos bienes que ya son de su propiedad, y que el resto del pago a 30 años se garantiza con unos ingresos «de difícil estimación y dudosa materialización», como son derechos de televisión y traspasos de jugadores.

 

Además, lamenta que la ley intente resolver la situación particular de un contribuyente «generando una imagen de situación privilegiada del club frente al resto», que no contemple la participación de la Hacienda Tributaria de Navarra en la tasación, o que se excluya a las piscinas de Tajonar de los bienes que pasan a ser propiedad del Ejecutivo foral.

 

Así lo señala Comptos en el informe hecho público hoy y elaborado por iniciativa de la propia ley, aprobada en diciembre de 2014 y que contempla la forma de reestructurar la deuda del club con la Administración foral, que en ese momento alcanzaba 52,8 millones de euros y que, tras la aplicación de la dación en pago de determinados bienes de Osasuna, se ha reducido a 20,6 millones de euros.

 

El informe señala que la situación financiera del club se ha ido deteriorando progresivamente en los últimos años, lo que se agravó todavía más con el descenso a segunda división y la consecuente merma en los derechos de cobro en materia audiovisual.

 

La conclusión es que la financiación de Osasuna durante los últimos años se basaba en los préstamos con entidades financieras, a cambio de la hipoteca de sus bienes, y en el impago o aplazamiento de sus deudas con la Hacienda Foral.

 

En 2003 el club tuvo que saldar su deuda con la Hacienda Foral para conseguir un aval del Gobierno de Navarra que le permitiera acceder a 18 millones de préstamos, pero desde esa fecha Osasuna «incumplió de forma reiterada y continua sus obligaciones fiscales».

 

Así, revela Comptos que cuando el club necesitaba disponer de certificados de estar al corriente de sus obligaciones fiscales para presentarlos ante instancias deportivas, se ponía en contacto con la Hacienda Foral para solicitar aplazamientos, para lo cual ofrecía en garantía su patrimonio, ya hipotecado en su mayor parte por los créditos firmados con entidades financieras.

 

Dichos aplazamientos se realizaban de manera excepcional apelando a la salvaguarda de los recursos públicos, argumentando desde la Hacienda Foral que era mejor aplazar que no cobrar o ejecutar las cargas, es decir, quedarse con los bienes del club.

 

En este sentido, la Cámara de Comptos concluye que la Hacienda Foral actuó «conforme a la normativa vigente».

 

El informe señala que de 2005 a 2014 Osasuna pagó a la Hacienda Foral 50 millones de impuestos, la mitad de lo que le correspondía, y que en los últimos ejercicios se observa un «mayor esfuerzo» del club por cumplir con sus obligaciones fiscales, especialmente en 2013, cuando abonó 12,5 millones.

 

A partir de 2012, los responsables de Osasuna se plantearon la necesidad de alcanzar un convenio con la Hacienda Foral y, tras el descenso a segunda división, la Junta Gestora del club se dirigió directamente a los grupos parlamentarios para buscar una fórmula que le permitiera pagar su deuda y sobrevivir financieramente.

 

En esa línea, en diciembre de 2014 el Parlamento aprobó la reestructuración de la deuda a través de la cesión de sus bienes y un aplazamiento máximo de 30 años de la diferencia entre el valor de dichos bienes y la deuda total, a lo que se sumó la concesión por parte del Gobierno de un aval de 4 millones y la cesión al club del estadio de El Sadar y Tajonar para un periodo de 30 años.

 

Sin embargo, la Cámara de Comptos se muestra «crítica» respecto a la ley por varios motivos, el primero de ellos porque intenta resolver la situación particular de un contribuyente «generando una imagen de situación privilegiada del club frente al resto de contribuyentes».

 

Por otra parte, advierte el órgano fiscalizador que la ley no contempla la participación de la Hacienda Tributaria de Navarra en la tasación de los bienes del club, a pesar de que cuenta con una Sección de Tasación.

 

Otra crítica de la Cámara de Comptos a la ley se refiere a la exclusión de un solar de Osasuna, que corresponde en su mayor parte a las piscinas de Tajonar, en los bienes que pasan a propiedad del Gobierno de Navarra.

 

En cuanto a la previsión del pago de la deuda, de los 52,8 millones 43,5 corresponden a la tasación aprobada, pero el valor de los bienes realmente recibido por el Gobierno de Navarra suma 32 millones, porque el resto está afectado por cargas hipotecarias.

 

Por lo tanto, Osasuna tiene una deuda de unos 20 millones con la Hacienda Foral que se aplaza a 30 años y que está previsto saldar por dos vías: los ingresos por derechos audiovisuales y traspaso de jugadores; y la liberación de los bienes hipotecados a medida que el club cumpla sus compromisos con las entidades financieras.

 

En este sentido, el informe considera que el aplazamiento a 30 años de la deuda pendiente «no está suficientemente garantizado», al ser el Gobierno avalista ante los bancos de unos préstamos garantizados con unos bienes que ya son de su propiedad.

 

El resto se garantiza a través de unos porcentajes de ingresos de difícil estimación y dudosa materialización: derechos de televisión y traspasos de jugadores.

 

TEXTO ÍNTEGRO DEL INFORME

Por IUSPORT

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