Tras la buena nueva de que el magnate de Singapur y dueño del Valencia Club de Fútbol, Peter Lim, ha comprado el 50% de los derechos de imagen de Cristiano Ronaldo a través de la empresa Mint Media con sede en Hong Kong, nos centramos en el estudio sobre qué conlleva dicha compra y qué pasa con el 50% restante.
Precisamente estos derechos de imagen del Balón de Oro portugués fueron los protagonistas de la última renovación de Cristiano con el Real Madrid en 2013, cuando él y el equipo acordaron prolongar su vínculo hasta 2018, momento en el que el propio futbolista mantuvo el control de más del 50 % de estos derechos, según informaron entonces medios lusos.
¿El motivo de esta venta de la mitad de todos sus derechos de imagen? Única y exclusivamente fomentar y potenciar la marca personal del propio futbolista por toda Asia.
Más allá de ser un deporte de masas, un fenómeno global o una religión para muchos, el fútbol es cada vez más visto como un negocio. Así lo consideran empresarios o ricos sin más que, a través de presidir o adquirir clubes, alcanzan la notoriedad y visibilidad que su dinero no les otorga. O simplemente, resulta un escaparate o plataforma ideal para hacer nuevos negocios.
El delantero procedente de Madeira, se ha convertido en su propia marca personal. Cuando hablamos de marcas, las percepciones vienen implícitas, con lo cual, hay que tener muy claro qué es lo que se quiere transmitir, con qué tono y actitud y a través de qué canal, para comunicar adecuadamente aquello que tu público va a escuchar. Pero cuando nos centramos en una autentica marca comercial, como es “Cristiano Ronaldo”, pueden resultar más complejas de gestionar que las marcas comerciales, debido a las muchas variables que influyen en su construcción y mantenimiento. La principal variable que diferencia una marca personal de una marca comercial es la espontaneidad. Más allá de lo deportivo, cuando hablamos de marcas, detrás hay una personalidad, un significado.
Las cifras emitidas por un estudio elaborado por Repucom, con un índice de medición del impacto de marketing de más de 7000 personas, durante el pasado año demuestran que el 92% de la población mundial conoce a Cristiano Ronaldo, mientras que el 87% conoce a Leo Messi, jugador de Fútbol Club Barcelona. Este motivo, unido a que en el pasado año, el delantero madridista ganó un total de 67,5 millones de euros (casi 44 de ellos procedentes de salarios y premios y el resto de contratos publicitarios) y que al contar a día de hoy con casi 105 millones de «amigos» en Facebook, otorgándole un impacto potencial de su actividad en esta red social permitiendo que cada uno de los post que publica en ella tenga un valor aproximado de 121.361 euros, ha desembocado en el nacimiento de un fenómeno de masas reconocido a nivel mundial y de manera individual a través de una marca personal que lo hace reconocible con apenas 2 letras y un simple número: “CR7”.
Pero la duda que nos surge ahora es… ¿Qué pasa con el restante 50% de estos derechos de Imagen? Cristiano, en su momento y como hemos comentado anteriormente, en el año 2013 se quedó más del 50% de estos derecho cuando llevó a cabo su, por ahora, última renovación con el club blanco. Para ser exactos, se apropio con el 60% de estos, cediendo al Real Madrid el 40% restante. Por todo esto, el reparto quedaría de esta manera:
- 50% para Peter Lim, pudiendo explotar la marca personal del futbolista a lo largo y ancho del continente asiático.
- Un 40% para el Real Madrid, porcentaje entregado a través de una relación laboral entre el futbolista y el club blanco cuya titularidad colectiva corresponde al propio club, encargado de explotar o comercializar la imagen del portugués. Este tipo de relación laboral incluye la cesión del derecho a la explotación de su imagen dentro del ámbito de las actuaciones deportivas en las que participe dicho club, pero no fuera de las mismas.
- Un 10% resultante de la imputación de rentas por la cesión de derechos de imagen. En este mínimo porcentaje se encuentran los derechos de imagen individuales, lo cuales se caracterizan por ser privados, personales y propios del futbolista, cuya titularidad pertenece única y exclusivamente al mismo y son caracterizados por una total libertad de gestión de éstos. Este tipo se rige por un sistema de contratación mercantil mediante contratos de cesión de derechos de imagen regidos a través de la autonomía de la voluntad.
Como bien ha declarado el dueño del Valencia Club de Fútbol, único poseedor del 50% de los derechos de imagen del futbolista más cotizado a día de hoy, junto a su máximo competidor Leo Messi, “Ronaldo no es solo un gran jugador de fútbol, él también es una personalidad muy popular. Estoy seguro de que la marca Cristiano Ronaldo seguirá creciendo”.
