El Girona perdió una oportunidad histórica de ascender a la primera división de forma directa, al empatar el partido frente a un Lugo (1-1) que no se jugaba nada, pero que en el minuto 93 marcó su tanto, que cayó como un jarro de agua fría en Montilivi.
El partido vivió un momento extraño, ya que tras un gol en el añadido también del Girona, que fue anulado por fuera de juego, una serie de incidentes llevaron al árbitro a recluirse en el vestuario, igual que los jugadores del Lugo. Después de unos minutos, el árbitro obligó a jugarse los 40 segundos que faltaban.
Se da la circunstancia que el colegiado José María Sánchez Martínez ya obligó el año pasado a reemprender el partido en el que La Palmas se daba como equipo ascendido, y en los minutos que se debieron jugar tras una invasión de campo, el equipo insular perdió el ascenso, en beneficio del Córdoba.
Ante este imprevisto, ya que en Girona se tenía fe ciega en un triunfo que les llevase a la primera división por primera vez en sus 85 años de historia, el equipo catalán tendrá el premio de consolación y se jugará la promoción contra el Zaragoza, y en caso de superarla, contra el ganador de la otra eliminatoria.
La decisión del colegiado
José María Sánchez Martínez, del Comité Murciano, explicó en el acta del partido que decidió completar el mismo tras haberlo suspendido de común acuerdo entre todas las partes implicadas.
Sánchez Martínez explica en el apartado de público que tras haber anunciado cuatro minutos de añadido, en el 93:20, después de anular un gol al cuadro catalán. «Se lanzó una botella de agua llena hacia el terreno de juego desde la grada donde se ubicaba la afición local, impactando en el cuello de mi asistente número 1».
«Estando el juego detenido, se tomó la decisión de retirarnos al vestuario arbitral ya que mi asistente se encontraba completamente aturdido por el impacto, siendo imposible continuar desempeñando su labor en el tiempo restante», apunta.
El colegiado añade que «tras evaluación en el vestuario arbitral por médicos de club local, se decidió de común acuerdo entre delegados de ambos equipos, capitanes, entrenadores, coordinador de seguridad y equipo arbitral la finalización del tiempo restante, la cual se produjo tras conformidad por todas las partes anteriormente mencionadas».
Así mismo, precisa que hizo las funciones de asistente número 2 el cuadro árbitro «finalizando el partido sin más incidentes» y agrega que acompaña el parte facultativo elaborado por el médico del Girona, «quien puso todos los medios a disposición», concluye.
El partido concluyó con empate a un tanto entre el Girona y el Lugo, con lo que el conjunto catalán perdió la ocasión de ascender directamente a Primera y queda abocado a disputar la promoción ante el Zaragoza.
El partido
El ambiente en Montilivi hacia obvio lo que estaba en juego este 7 de junio, con un lleno absoluto para ayudar al equipo a llegar a primera división.
La primera ocasión no tardó en llegar para el Girona, en Sandaza lo intentó des de lejos, tocó en David de Coz y cuando todo parecía apuntar que Juncà solo, lograría el primer gol, el catalán chutó muy desviado.
El Girona se mostró con ganas de tener el balón desde el primer momento y en el minuto once llegó la segunda para los locales, más clara aún que la anterior: Cifu la puso por la derecha y el pichichi del Girona, Fran Sandaza, remató de cabeza y la pelota se marchó rozando el travesaño.
A medida que pasaban los minutos, el Girona hacía más claro su dominio, y en el dieciocho Sandaza lo volvió a intentar desde lejos, pero el esférico salió desviado por poco a la derecha de José Juan.
Para el Lugo todo el bagaje ofensivo hasta el momento fue un inofensivo tiro de Caballero que atajó Becerra sin ningún problema.
A partir del minuto treinta del encuentro, los locales entraron en una fase de menos dominio e intensidad que aprovechó el Lugo para hacerse más protagonista en el terreno de juego.
A falta de dos minutos para el final del primer tiempo, Granell puso un balón perfecto que dejó solo a Mata ante el portero, pero éste fallo en su intento de definición y José Juan consiguió alejar el peligro de la portería gallega. En el cuarenta y cuatro, Granell la cedió esta vez para Sandaza, que no falló y con el tanto (1-0) dejaba al Girona cada vez más cerca de primera división.
La segunda mitad, el Lugo, lejos de ponerle las cosas fáciles al Girona, empezó con mucha intensidad. Pese a eso, el Girona que estaba muy metido tuvo la enésima ocasión en otro tiro lejano de Sandaza, su jugador más inspirado, que pegó en la cepa del poste.
Mientras el público de Montilivi se divertía haciendo la ola, el equipo catalán buscaba de todas formas el segundo gol, que le diera tranquilidad para afrontar lo que quedaba de partido, tarea más que complicada a causa de la alta intensidad con la que defendían los gallegos.
En el 78, Montilivi volvió a sufrir un momento de pánico con un buen disparo de Toni, en el que Becerra tuvo que intervenir para poder evitar el gol gallego.
Los últimos minutos fueron de infarto en Montilivi. Ferreiro mandó un balón atrás para Caballero y cuando éste tenía todo para rematar, Íñiguez se lanzó al suelo pare salvar su remate. Esta no fue la última para el Lugo; Pita a tan solo dos minutos del final mandó su remate al exterior de la red de la meta de Becerra.
Cuando el Girona ya tenía casi los dos pies en primera división, un gol de Caballero de cabeza (1-1) impidió al equipo catalán el ascenso directo y se lo daba al Sporting.
Ficha del partido:
1. Girona: Becerra; Cifu, Íñiguez, Lejeune, David García (Rovirola, min,63); Juncà (Aday, min. 86), Pere Pons, Granell, Eloi; Mata y Sandaza (Felipe, min.79)
1. Lugo: José Juan; David de Coz, Lolo Pavón, Borja Gómez, Manu; Pita, Seoane, Iriome (Toni, min.55), David López (Alvaro Peña, min.55) Iago Díaz (David Ferreiro, min.78); y Caballero.
Goles: 1-0, min.44: Sandaza, 1-1, min. 92: Caballero
Árbitro: José M. Sánchez Martínez (comité murciano). Amonestó al local Lejeune y a los visitantes Seoane, Toni y Borja Gómez.
Estadio: Partido disputado en el municipal de Montilivi, en la jornada 42, última de la Liga, que congregó a 8.974 espectadores.
