Todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de San Sebastián, salvo Irabazi, han alcanzado un acuerdo para apoyar el Plan Especial de Anoeta e impulsar la remodelación del estadio y el miniestadio, que será aprobado mañana por el pleno municipal.
Según informa el consistorio donostiarra, el acuerdo, suscrito tanto por los dos partidos que sustentan el Gobierno municipal (PNV y PSE/EE) como por las dos principales fuerzas de la oposición (EH Bildu y PP) declara que la remodelación de Anoeta constituye «un objetivo compartido por los cuatro grupos».
«Entendemos -añade el escrito- que esa remodelación es de interés para el conjunto de la ciudad» ya que, «en el caso del estadio, se mejora notablemente la visibilidad de los espectadores, se incrementa la seguridad, se alcanza un aforo que permite albergar competiciones internacionales y se adapta, además, a otros requisitos de la UEFA».
Asimismo, «se resuelven los problemas de accesibilidad», además de «contar con las dimensiones necesarias para la práctica del rugby y mantener y mejorar» los equipamientos diferentes del recinto deportivo, en particular la Casa de Cultura.
Además, «en el caso del miniestadio, se amplía el graderío existente y bajo el mismo se habilitan una serie de servicios deportivos -entre otros un módulo de calentamiento y un gimnasio-, se modifica el anillo perimetral y se remodela el diseño de la pista actual cumpliendo las exigencias de la IAFF para ser homologado como clase II».
«En definitiva, el interés público es el fundamento para la remodelación», agrega el acuerdo por el que las cuatro fuerzas se comprometen a apoyar el Plan Especial de Anoeta, «completando así los trámites urbanísticos necesarios para acometer la remodelación, que será ejecutada directamente por Anoeta Kiroldegia» una vez que se audite y complete el proyecto de ejecución del estadio, y se redacte el proyecto de ejecución del miniestadio.
En este documento, los cuatro grupos se comprometen también a no realizar aportación económica alguna desde el Ayuntamiento a Anoeta Kiroldegia para la financiación de las obras que se sufragarán a través de aportaciones de otras instituciones y de la Real Sociedad.
El escrito constata asimismo que, una vez concluida la remodelación, tanto el estadio como el miniestadio seguirán siendo patrimonio municipal y Anoeta Kiroldegia su concesionaria.
Finalmente el pacto recoge que las obras de remodelación incluyan también la de la Casa de Cultura Ernest Lluch, cuyas obras correrán por cuenta del adjudicatario la ejecución de las obras, así como la reposición de la urbanización que quede afectada por estos trabajos.
