Cuando el Real Mallorca lleva ya meses bajo el control de Utz Claassen, continúan las secuelas judiciales de la situación accionarial anterior. El 16-9-2015 y en un Juzgado Mercantil de Barcelona ha tenido lugar el juicio en el que Llorenç Serra Ferrer pidió la nulidad del pacto de sindicación firmado en su día con Gabriel Cerdá, a quien también solicita una indemnización de 18 millones de euros, al tiempo que Cerdá reclama de Serra Ferrer una compensación de 12 millones de euros por romper el pacto.
El letrado Joan Buades, representante de Serra Ferrer, ha declarado que el citado acuerdo era abusivo para la entidad rojilla y solicitó su nulidad. En el juicio declararon como testigos, además del actual máximo accionista Sr. Claassen, los que fueron presidentes, Cladera y Mateu Alemany.
La noticia del juicio se conoció al tiempo que se publicaba que podría existir una oferta de capital extranjero, supuestamente de Emiratos Árabes, interesado en adquirir de Utz Claassen y su esposa las acciones del Club.
