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La administración concursal del Racing ha pedido hoy la declaración de concurso culpable y la imputación del expresidente del club Francisco Pernía por el «perjuicio» causado a la entidad y la «supuesta salida fraudulenta», según ha dicho, de 5 millones de euros sin justificar suficientemente.
El abogado de Pernía ha negado este perjuicio en la vista del Juzgado de lo Mercantil de Santander para dirimir la calificación del concurso de acreedores del Racing, y ha alegado que la mayoría de las actuaciones que se atribuyen a su defendido son de más de tres años antes de la declaración del concurso.
Por lo tanto, ha argumentado que si el club no estaba en situación de insolvencia cuando se produjeron esas actuaciones, «es imposible» que Francisco Pernía «incrementara la insolvencia» del Racing, con una gestión que el administrador concursal ha calificado como de «absolutamente negligente».
El Juzgado de lo Mercantil tendrá que calificar el concurso de acreedores del Racing, tras una vista en la que el club ha desistido de su calificación de fortuito y ha pedido adherirse a la consideración de culpable que sostienen la Fiscalía, los administradores concursales y la Tesorería General de la Seguridad Social.
El juez ha permitido a la entidad racinguista desistir de su calificación, pero ha rechazado que se pueda adherir a la parte contraria por una cuestión procesal recogida por el Código de Enjuiciamiento, ha precisado.
En la vista, a la que no ha asistido Pernía, han declarado, entre otros testigos, el exdirector general del clu Roberto Bedoya, el agente de futbolistas Eugenio Botas y el ojeador de jugadores Pablo Longoria, y no han comparecido José Campos ni el representante de la empresa VGA, propiedad del empresario indio Ahsan Ali Syed.
El perito que redactó un informe sobre la situación económica del Racing y al que el abogado de Pernía ha acusado de tener interés de parte como socio del club, se ha ratificado en el contenido del documento y ha estimado que el concurso de acreedores se debió solicitar en junio de 2008 dada la situación de «insolvencia» de la entidad.
El administrador concursal, en sus conclusiones, ha establecido que el Racing tenía una falta de liquidez desde enero de 2009, cuando, según ha añadido, se producen unos pagos de cuantía «relevante», aunque ha situado la «insolvencia» en junio de 2010, un año antes de la declaración del concurso.
Por lo tanto, ha señalado que el concurso de acreedores, declarado en julio de 2011, se presentó «con demora» y ha pedido la imputación de Francisco Pernía por operaciones que atribuye únicamente al expresidente del club y que causaron un «perjuicio evidente», en su opinión, a la entidad.
Entre estas operaciones, sobre las que ha apuntado que «no existe el más mínimo rastro» documental, ha señalado la escuela de fútbol en Brasil, el pago a los intermediarios en las operaciones de venta de Zigic y Garay, o la indemnización de 100.000 euros recibida por José Campos, tras la resolución de su relación con el Racing.
El exdirector del club Roberto Bedoya ha precisado que «todas» las decisiones las tomaba Francisco Pernía, de las que se informaba posteriormente al Consejo de Administración, y ha aclarado que en la mayoría de esas operaciones él todavía no estaba en el Racing o el expresidente le informó por vía telefónica.
«La palabra de Pernía en el Racing parece ser que era auto de fe», ha ironizado el administrador concursal, tras estas declaraciones, y ha añadido que la aparición de VGA colocó al club cántabro en una situación «absolutamente límite».
Frente a estas manifestaciones, el abogado defensor de Pernía ha acusado a la administración concursal de incluir de manera «forzada» estas operaciones «supuestamente fraudulentas» para apoyar su calificación de concurso de acreedores culpable.
Ha apuntado como «práctica habitual» en el fútbol los contratos verbales con los intermediarios para la compra-venta de jugadores y ha subrayado como «indiscutible» que José Campos prestó unos servicios al Racing apoyado por su presencia mediática, aunque reconoce que se puede discrepar sobre la indemnización que se le pago.
