La plataforma Manifest Blaugrana ha emitido un comunicado en el que da cuenta de que «ha tenido acceso a la sentencia recaída en primera instancia que condena al FC Barcelona al pago de 160.803,80 €, compensables en la cifra de 118.000 €, resultando un líquido a pagar de 42.403,80 €, relativos a la construcción de La Masia.
En el transcurso del proceso judicial, sin embargo, se ha puesto de manifiesto y ha quedado suficientemente probado según relata la juez María Eva Mimbrera Torres que el FC Barcelona liquidó al Sr. Josep Llobet y Bach (arquitecto del proyecto inicial de La Masía) una factura por importe de 140.420 € correspondiente a unos trabajos que no realizó el Sr. Llobet y que por tanto no correspondía facturar ni, por supuesto, pagar.
La factura en cuestión comprendía los trabajos de «Redacción del Proyecto de la nueva fachada», trabajos que ha quedado probado en sede judicial mediante documentos y testigos que no realizó el Sr. Llobet:
“Constando que las actuaciones de revisión y recálculo que la modificación de la fachada inicialmente proyectada fueron acometido o, al menos, coadyuvados por FERRES ARQUITECTOS Y CONSULTORES, SL, a instancia y pago de MCMR, era necesario que el Sr. Llobet y el FCB en lo que a este pleito atañe justificaran debidamente la no duplicación en el pago de dichos conceptos. Y dicha prueba no se ha desplegado, como se ha dicho.”
El mismo FC Barcelona mediante declaración del Sr. Emili Sabadell confirma en sede judicial que los trabajos no realizarlos M. Llobet, pero aún así se paga la factura que presenta.
La misma factura consta emitida el 3 de febrero de 2012 y pagada por el FC Barcelona por importe de 140.420 €, siendo la misma una rectificación no acreditada de una factura anterior de fecha 8 de julio de 2011 por igual concepto por importe de 183.504,75 €, sin justificación según dictamina la juez:
“En fecha 8 de julio de 2011 se facturó por el mismo Sr. Llobet y por igual concepto un importe superior, .-183.504’75.- euros IVA incluido (documento número 25 de la demanda), sin justificación ninguna tampoco de dicha discrepancia o minoración.”
Es bastante «curioso», prosigue el comunicado, el hecho de que esta factura adicional se emita un año más tarde de la fecha de entrega del proyecto, momento en el que el Sr. Llobet ya había, supuestamente, hecho el trabajo que posteriormente facturaría de forma improcedente, del mismo modo que también es «curioso» que no se ponga en conocimiento de MCMR la existencia de esta factura hasta una vez llegada la hora de liquidarle los importes pendientes por la ejecución de la obra, años más tarde.
Más «curioso» aún -según la plataforma- es el hecho de que todo este asunto se desarrolla en el marco de negociación de una cláusula adicional al contrato entre el FC Barcelona – representado por Sandro Rosell – y MCMR justamente destinada a imputar a MCMR el pago de cualquier gasto adicional que se presente. ¿Si ya se conocía la existencia de estos trabajos, porque no se imputaron ya directamente a MCMR en ese momento? Quizás porque no existían tales trabajos.
Todas las partes y los testigos, tanto del FC Barcelona como de Muro Cortina Modular Renting SA, coinciden en que los trabajos realizados por el Sr. Llobet fueron totalmente puntuales, mínimos o residuales.
“Todo ello en suma confirma -según la plataforma- lo aleatorio o alzado de la cuantificación o valoración efectuada por el Sr. Llobet de unos trabajos, se insiste, tampoco suficientemente probados […]”
En resumen: el FC Barcelona pagó una factura a un arquitecto por unos trabajos que no realizó y por un importe que fue variando sin ninguna justificación.
Y concluye el comunicado de la según la plataforma:
«Desde Manifest Blaugrana ponemos en conocimiento de todos los socios del FC Barcelona la deslealtad administrativa que supone el hecho de liquidar facturas sin acreditar los servicios que se han prestado, además de las sospechas que despierta toda la operación y el calendario de la misma. El pago de facturas que van variando de importe y de fecha de emisión y que, además, son de concepto como mínimo «dudoso» genera una sensación de inseguridad y sospecha que se ve incrementada con el hecho de que el FC Barcelona no nos ha querido facilitar una copia de la demanda, a la que como parte interesada tenemos derecho. Si que lo ha hecho, sin estar obligada, la parte actora Muro Cortina Modular SA, lo que agradecemos públicamente.
No hace falta añadir que esta inseguridad y estas sospechas pueden ser objeto de nuevas acciones judiciales o administrativas a fin de aclarar qué pasa con el dinero del club, por qué se pagan servicios improcedentes y con qué finalidad se oculta esta información a los socios».
