Barcelona, 22 oct (EFE).- Coincidiendo con la presentación de los resultados de explotación del curso pasado y de los presupuestos del año 2015/16, un grupo de economistas, todos ellos socios azulgranas, han cuestionado el modelo económico del club y han alertado de su nivel de deuda.
Liderado por el economista Iván Cabeza, miembro del equipo de campaña del que fuera candidato a la presidencia azulgrana Agustí Benedito, el estudio subraya la necesidad de renovar el proyecto comercial del club para que su inversión no dependa de la deuda a corto plazo.
A cuatro días de la celebración de la asamblea de compromisarios, el Barcelona ha presentado este jueves un presupuesto que alcanza los 633 millones de euros, un cuatro por ciento más que los 608 millones del ejercicio anterior, y prevé un beneficio neto de 20 millones.
Según ha denunciado Cabeza, quien ha analizado las cuentas del club en el Colegio de Periodistas de Barcelona, el balance ordinario del año pasado generó pérdidas, un desequilibrio que se subsanó con el traspaso de jugadores como Pedro Rodríguez.
En este sentido, también ha puesto en duda el modelo de financiación del club: «El Barcelona depende demasiado de los ingresos futuros que, sumado a la buena negociación con sus proveedores, hace que tenga mucha liquidez. El día que este modelo se rompa no tendríamos que menospreciar los riesgos».
Por ello, ha subrayado la necesidad de que la entidad aumente sus ingresos a través de la explotación comercial de sus activos y ha lamentado la excesiva dependencia que tiene de los contratos de patrocinio.
«El modelo comercial del Barça tiene que cambiar. Estamos centrados sólo en lo que recibimos de patrocinadores y punto», ha precisado Cabeza, quien ha señalado que la gestión del Manchester United o el Manchester City es un espejo de cómo debería gestionarse la economía del club.
Por último, el estudio también avisa de los peligros que puede conllevar en las cuentas la financiación del ‘Espai Barça’, el proyecto de remodelación del Camp Nou.
El Barcelona no iniciará las obras, que tendrán un coste de 600 millones de euros, hasta que la deuda bancaria no baje de los 328 actuales hasta los 200 millones.
Por ello, Cabeza, que se ha mostrado a favor de remodelar el Camp Nou, no ve claro que el Barcelona pueda afrontar dicha inversión sin que ello afecte sus cuentas. EFE
