La "más llamativa de todas" es la decisión de que la final de la Liga de Campeones de Fútbol se traslade de San Petersburgo a París, "lo que puede suponer una pérdida de 30 millones para la ciudad rusa", ha explicado.
Tras la decisiones que han adoptado la UEFA, la Euroliga de baloncesto o la Federación de Automovilismo que afectan a competiciones que se iban a celebrar en Rusia o a equipos de ese país, las sanciones en el mundo del deporte "irán a más" como castigo a la invasión de Ucrania y "para que la población rusa perciba lo que opina el resto del mundo".
Así lo ha explicado a Efe Benito Pérez González, profesor del máster en Dirección y Gestión Deportiva de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), quien ha incidido en el papel de "acelerador social" que tiene el deporte, tanto en el aspecto positivo como para llamar la atención sobre cuestiones negativas.
Ha admitido que algunas de las decisiones que se han tomado hasta ahora eran "difíciles de prever", en especial que la UEFA "haya renunciado a 100 millones de euros que aportaba Gazprom", la empresa de gas rusa; lo mismo que ha hecho el equipo de la Bundesliga, Schalke 04, que recibía unos 10 millones de euros anuales.
Además, ha recordado, el Manchester United ha renunciado al patrocinio de la línea aérea rusa Aeroflot, la Fórmula 1 ha decidido que no realizará el Gran Premio de Rusia y la Euroliga ha suspendido a los tres equipos rusos que participan en ella.
Esta decisiones se unen a las de equipos que recibían "patrocinios más pequeños" de empresas rusas, según Pérez González, quien ha dicho que, además, Rusia ya no ha competido en los juegos paralímpicos de invierno.
Tampoco podrá participar en el Mundial de Fútbol y ha sido expulsada de la Copa Davis de tenis, del mundial de piscina corta de natación y del Campeonato del Mundo de Hockey sobre Hielo.
Muchas de esas sanciones afectan también a Bielorrusia y son solo algunas de las que ya han adoptado los organismos internacionales del deporte en numerosas disciplinas, como ajedrez, kárate, rugby, esquí, triatlón y patinaje artístico, entre otras.
Pero la "más llamativa de todas" es la decisión de que la final de la Liga de Campeones de Fútbol se traslade de San Petersburgo a París, "lo que puede suponer una pérdida de 30 millones para la ciudad rusa", ha explicado.
También el Comité Olímpico Internacional "ha pedido que no se acuda a competiciones en suelo ruso" y, aunque existe la opción de que "deportistas rusos participen en torneos, pero no con la bandera de su país, todavía no se ha dado el caso, que sí sucedió en diferentes situaciones bélicas a lo lago de la historia".
Si la invasión de Ucrania no se detiene, "las sanciones van a ir a más" y afectarán, probablemente a nivel individual, a modalidades como el atletismo y el ciclismo, "pero también a otras".
Todo ello porque "el deporte es un acelerador social", "se busca que el pueblo ruso perciba un efecto directo de lo que hace su gobierno" y que "le lleguen las consecuencias de lo que ha hecho Putin en muchos ámbitos, también en el deportivo".
Algo, reconoce, que puede causar que "paguen justos por pecadores", en el caso de muchos deportistas que, incluso, se oponen a la invasión de Ucrania y es "una decisión difícil ver cómo se perjudica a gente que no tiene nada que ver con la guerra".
Sin embargo, "la situación es muy difícil y se piensa en hacer todo lo posible, desde cualquier ámbito, para que la guerra pare", ha concluido.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
83.57.76.167