[Img #12781]Los juegos Olímpicos de Río de Janeiro previstos para 2016 se están viendo afectados por numerosos factores negativos, como la corrupción en Petrobras, la contaminación del agua o la devaluación de la moneda, hechos que parecen enturbiar la cuenta atrás para la gran cita mundial.

 

A un año vista de que se celebren los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, son muchas las adversidades que el país brasileño está encontrando en su camino para la preparación del gran evento deportivo internacional. La fecha para el comienzo de los ansiados primeros Juegos Olímpicos albergados en Sudamérica está dispuesta para el 5 de agosto de 2016 en el Estadio Jornalista Mário Filho, conocido también como el Maracaná, y la polémica sobre si el país está preparado para recibirlos está en plena efervescencia.

 

Y es que no se puede olvidar que Río 2016 espera la participación en sus Juegos de 10.500 atletas distribuidos en 205 comités olímpicos nacionales, además de los cientos de miles de turistas. Y que la gran cita celebrará 306 eventos en los que se disputarán 42 disciplinas deportivas sobre las que se puede apostar online. Para ello, Rio 2016 contará con 85.000 efectivos, el doble con los que contó Londres 2012.

 

Hace apenas unos días surgía la polémica sobre la contaminación de las aguas, la problemática existente con las basuras en Guanabara, y que se suma al difícil control de la violencia callejera.

 

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula de Silva presentaba en 2009 un plan ideal para hospedar la 31 edición de los Juegos Olímpicos en la que se planteaba una inversión de 3000 millones de euros para conseguir, entre otras cosas, un saneamiento del 80%, y que actualmente tan solo consigue el 17% de lo que se prometió. La contaminación de la bahía de Guanabara, escenario de las pruebas de vela de los Juegos olímpicos, parece ser un imposible. Mientras que desde Brasil no se ve así y para acallar las críticas el presidente del Comité Organizador ha declarado que “el agua estará cristalina y limpia”.

 

Y los problemas no se quedan en el agua. Por si fuera poco, el escándalo de corrupción en Petrobras ha implicado a muchos de los presidentes de las grandes constructoras de Brasil que han sido arrestados. Entre ellos, dos directivos de dos de las empresas, Odebrecht y Andrade Gutierrez, que trabajan en la infraestructura olímpica. El escándalo amenaza con frenar los preparativos del evento deportivo, ya que la investigación de la corrupción de la petrolera estatal Petrobras, ha dejado sin líneas de crédito a dichas empresas constructoras, de las que el gobierno, para reducir daños a los Juegos Olímpicos, se ha tenido que hacer cargo.

 

Por otro lado la devaluación del real continúa a pasos agigantados y cumple ya su récord en 13 años. El tipo de cambio del real se ha ubicado ya en el mayor nivel desde marzo de 2003, en 3,45 por el dólar, teniendo consecuencias importantes en el déficit comercial de Brasil que se ha triplicado.

 

Por último hay que hablar de los altos niveles de violencia que existen en el país y en concreto en la ciudad de Rio de Janeiro, donde la sexta parte de los homicidios registrados se causan por acciones policiales, según un reciente informe publicado por Amnistía Internacional.

 

Por IUSPORT

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